Asistiendo a un gran torneo de sumo

1290 vistas 1 comentario
Portada sumo

Si estás organizando tu viaje a Japón, puede que estés interesada/o en lo que voy a explicarte. ¿Qué te parecería si, además de la típica visita al santuario Meiji o al obligado paseo por Dōtonbori le añadieras una jornada de apasionante sumo? No pinta mal, ¿verdad?

El principal problema es que cuadren las fechas de tu estancia con las de los campeonatos de sumo. Tarea difícil, pero no imposible. En Japón tienen lugar seis honbasho o grandes torneos al año. El primero, en enero, y el último, en noviembre. Las ciudades que acogen estos eventos son: Tokio, Osaka, Nagoya y Fukuoka. Cuatro ciudades para seis grandes torneos. Raro, ¿verdad? Eso es porque Tokio acoge tres de esos campeonatos, concretamente, en Kokugikan, la impresionante localización en la que tiene lugar el torneo en la capital nipona.

Panorámica del interior del impresionante Kokugikan tokiota

A grandes rasgos, todo gran torneo de sumo transcurre a lo largo de quince días. Cada jornada consiste en el enfrentamiento entre los componentes de seis divisiones diferentes (siendo los mejores los de la primera —o Makuuchi— y los más noveles los de la sexta —o Jonokuchi—). La segunda división, que ya ofrece un espectáculo muy interesante, puede constar de hasta 28 luchadores. Empieza a eso de las dos de la tarde y dura aproximadamente una hora y media. Si son 26 los participantes, asistiremos a 13 combates diarios, por ejemplo. A partir de las cuatro (más o menos) comienza lo bueno: la sexta serie de combates, los de la división Makuuchi. Son hasta 42 participantes, por lo que podríamos ver un total de 21 combates, que suelen acabar en torno a las seis de la tarde. En estas categorías, un luchador disputa un solo combate por día. El ganador es quien, al finalizar los 15 días de campeonato, ha conseguido acumular más victorias.

Comprando entradas para un gran torneo de sumo

Pasamos ahora a hablar de dónde y cuándo comprar entradas para asistir a un gran torneo de sumo. El precio de los tickets individuales oscila entre los 14.800 yenes (casi 130€ al cambio actual) y los 2.000 yenes (18€). Las primeras no son otras que las que se encuentran inmediatamente alrededor del ring, y las últimas, las más baratas, las más alejadas del mismo. Estas últimas, las económicas, solo pueden adquirirse en taquilla durante los días del torneo y su compra está limitada a una entrada por persona. El resto, que incluyen desde asientos normales a los llamados box seats, unos reservados (abiertos, pero delimitados por una barandilla), se pueden comprar por Internet a través de la web oficial. Normalmente los tickets se ponen a la venta algo más de un mes antes de que se inicie el torneo, por lo que es aconsejable que estéis atentas/os a la web.

Interior del EDION Arena Osaka, considerablemente más pequeño que el Kokugikan pero igualmente acogedor

Mi recomendación es que optéis por la entrada más barata que puede comprarse por Internet, que cuesta 3.800 yenes (casi 33 euros) y lo hagáis con tiempo. Si no queréis hacer la compra antes de viajar, también podéis comprar las entradas estando en Japón, en cualquiera de las máquinas que venden tickets de los konbini, pero es arriesgarse demasiado, sobre todo si es para uno de los últimos días de competición (cuanto más cerca está el final del torneo, más afluencia de público hay y por lo tanto, más complicado es hacerse con una).

Por ejemplo, la última vez que acudí a un gran torneo (al de mayo de este mismo año en Tokio) iba con amigos y decidimos ir en el último momento. Las entradas por Internet estaban agotadas, así que solo nos quedaba la opción de comprarlas en taquilla. Fuimos pronto (o lo que nosotros creíamos que era pronto), a las 8 de la mañana, y para entonces no quedaba ninguna (se ponen a la venta unas 300 entradas en taquilla, válidas para ese mismo día). Una persona de la organización nos invitó a regresar el día siguiente un poco más pronto. No quiso decir ninguna hora concreta, por si luego íbamos y ya había mucha gente, pero nos insinuó que las 6 de la mañana podía ser una buena hora. Ni que decir tiene que al día siguiente estábamos allí incluso antes de las 6 y que aun así no fuimos los primeros en llegar. El esfuerzo dio sus frutos y conseguimos nuestras entradas.

Luchadores de sumo preparándose para el combate

En mi caso, he acudido a dos grandes torneos en Tokio y a uno en Osaka y la verdad es que repetiría una cuarta vez sin dudarlo. El ambiente es inmejorable y, para mi sorpresa, me encanta, algo que ni yo mismo esperaba. Es una experiencia que, si tenéis oportunidad, os recomiendo encarecidamente. Seguro que os sorprenderá.


Fuentes:

  • Texto creado por Carlos Alfaro [CoolJapan.es]
  • Imágenes tomadas por Carlos Alfaro [CoolJapan.es]
Bio del autor

Carlos Alfaro

No Description or Default Description Here