Colección de arte oriental: China y Japón

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Coleccion

En la ciudad de Sevilla podemos encontrar uno de los grandes tesoros de la cultura japonesa que alberga nuestro país, la colección de arte que alberga la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría. Emplazada en la calle Abades, esta institución cuenta desde 2002 con una gran cantidad de obras de gran calidad procedentes tanto de China como de Japón.

Y es que, desde hace tiempo, la Real Academia se ha ido abriendo hacia Oriente. Esto se ha manifestado, por ejemplo, en la elección de Fernando García Gutiérrez o Yayoi Kawamura como miembros de la misma; así como varias exposiciones sobre el arte de Oriente, además de conferencias y publicaciones sobre el tema.

Es a partir de 2002 cuando la Real Academia de Bellas Artes de Sevilla ha colocado en uno de sus principales salones la Colección de Arte Oriental de China y Japón. Esta ha sido una donación de la Compañía de Jesús a la institución, de forma permanente. Así, se presentó al público una posibilidad de entrar en contacto con el arte oriental.

Origen de la colección

Retrato del Monje Daruma. Shunrai. China. Siglo XIX.Esta colección ha sido el resultado del contacto de Fernando García Gutiérrez con la cultura de Extremo Oriente, especialmente con la de Japón. Por ello, está formada por donaciones de diferentes particulares que a modo personal le han ido incrementando la riqueza de la misma. Según palabras del mismo ilustrado:

«Para la formación de esta colección, no he hecho más que continuar la rica tradición de la Compañía de Jesús en su vinculación con el arte de Oriente, que viene desde sus mismos comienzos, al pretender siempre una profunda inter-culturación en los territorios adonde los jesuitas llegaban a evangelizar».

—Fernando García Gutiérrez, Atigrama, núm. 18, 2003.

Y es que desde la llegada de San Francisco Javier en 1549, la orden jesuita ha tenido una estrecha relación con Extremo Oriente. Tal como contamos en entradas anteriores sobre la relación entre Oriente y Occidente, la evangelización de las islas vino de la mano del arte y la cultura. Este trabajo se mantuvo activo por seguidores de San Francisco Javier, tales como Alessandro Valignano o Matteo Ricci. Por todo ello, podemos afirmar que los jesuitas fueron introductores de la pintura occidental en China y Japón. Esta labor fue principalmente realizada por Giuseppe Castiglione y Giovanni Nicolao. Todo ello ha promovido diferentes puentes entre Oriente y Occidente, tal como se menciona en una entrada anterior.

Estos lazos de unión han promovido, entre otras muchas cosas, el coleccionismo. De este modo, huellas únicas e irrepetibles de los intercambios culturales entre ambas naciones. Siguiendo dichas premisas, el profesor y miembro de la Real Academia de las Artes de Sevilla, don Fernando García Gutiérrez, fue recopilando a lo largo de su vida gran cantidad de piezas que conformarían finalmente su colección particular. Finalmente, esta colección fue donada por el investigador a la institución, la cual se conserva actualmente en una de sus salas.

Fernando García Gutiérrez

David Almazán junto a Fernando García GutiérrezFernando García Gutiérez, jerezano de nacimiento, es uno de los mayores expertos y responsables del estudio y la difusión del arte japonés en España. Licenciado en Filosofía y Letras en la especialidad de Estética, por la Universidad de Barcelona, años después entró en la Compañía de Jesús.

Durante su etapa en Madrid, estudiando Filosofía, pidió a sus superiores ser destinado a Japón, movido por los impulsos de San Francisco Javier. De este modo llegó al archipiélago en 1956, donde aprendió el idioma y la cultura nipona en el Centro de Cultura Japonesa de la Compañía de Jesús en Kanagawa.

En Japón, impartió clases sobre arte español en la Universidad de Sofía, en Tokio. En esta institución siguió estudiando formándose en Teología, lo cual le permitió obtener la ordenación sacerdotal. Al mismo tiempo, curso estudios sobre arte Oriental. A su término, comenzó su larga carrera como docente, tanto en Japón como en España. Su labor docente ha ido siempre de la mano de su faceta como investigador. Esto queda avalado en sus múltiples publicaciones sobre las relaciones artísticas entre España y Japón.

Pero no solo destaca como profesor. Fernando García Gutiérrez ha sido, entre otras cosas, Delegado Diocesano del Patrimonio Histórico-Artistico de Sevilla, además de investigador. Ha dado conferencias en ambos lados del Atlántico, organizando además actividades culturales y siendo comisario en varias exposiciones. Actualmente es Académico Numerario de la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría en Sevilla, así como Académio Correspondiente de la R. Academia de Bellas Artes de Cádiz. Cabe destacar que en 1993 le fue concedida, por el Emperador de Japón, la Cruz de la Orden del Tesoro Sagrado con distintivo de Rayos Dorados y Rosetas, uno de los máximos galardones del gobierno japonés.

Durante sus múltiples años como docente fue recopilando, bien por donaciones o adquisiciones propias, una inmensa variedad de piezas artísticas procedentes de China y Japón. Estas fueron adquiridas principalmente durante su etapa en el país del sol naciente, y terminarían por formar la actual colección de la academia, de la cual hoy venimos a hablaros.

La colección

Esta colección está conformada por más de un centenar de objetos procedentes tanto de China como de Japón. Entre ellos podemos hallar pinturas, esculturas, cerámicas, piedras duras, platería… Dichas piezas pueden datarse cronológicamente de entre el siglo XVII y el XX.

Todo ello hace que no pueda estudiarse como una colección representativa de todos los periodos artísticos del arte de Extremo Oriente, pero que sí sea una muestra de diferentes estilos producidos a lo largo de la historia en aquella región.

De todas las piezas que forman esta colección, podemos destacar algunas por su extremado valor.Pintura con aves del paraíso y flores. Chou Chimian. China. Segunda mitad del siglo XVII.

  • Así, podemos decir que esta colección cuenta con una Cabeza de Bosatsu (Bodhisatva) de piedra, realizada entre el siglo XVI y el XVII.
  • Además podemos ver una imagen de Kannon Bosatsu, también conocida como Juntei, la cual cuenta con ocho pares de brazos y está realizada en bronce sobre dorado. Esta pieza data de finales del siglo XVII o principios del XVIII.
  • De entre las pinturas chinas, podemos mencionar una obra de Chou Chimian (siglo XVI), titulada Aves del paraíso y flores. Esta tiene una fuerte carga simbólica así como gran influencia del taoísmo.
  • De entre las obras de origen nipón, podemos destacar una hoja proveniente de uno de los álbumes de dibujos de Hokusai (1769-1849), afamado pintor y grabador japonés del cual hemos hablado recientemente.
  • También podemos encontrar una pintura de Shunrai datada del siglo XIX, la cual representa al monje Daruma. Esta pieza presenta un estilo directamente influenciado por el budismo Zen.
  • Finalmente podemos encontrar diferentes juegos de té que a pesar de ser más recientes, del siglo XX, son reproducciones de gran calidad de piezas del siglo XVIII.

Todas estas piezas descritas anteriormente, así como muchas más, son huellas únicas y de gran valor. El hecho de que esta colección se haya instalado en la Real Academia de Bellas Artes de Sevilla ha permitido que gran cantidad de investigadores y estudiosos del Arte Oriental puedan acceder más fácilmente a una cultura tan rica como es la china y la japonesa. Esperemos que tanto aficionados como profesionales puedan disfrutar de su exposición al visitar la ciudad, y admirar sus piezas como testimonio de un valor incalculable.


Fuentes

  • Textos consultados de: Ecos de Asia, Revista Atigrama, GARCÍA GUTIÉRREZ, F. (2002) Catálogo de arte: Colección China y Japón, Real Academia de Bellas Artes de Sevilla, Sevilla | Texto creado por E. Macarena Torralba García [CoolJapan.es]
  • Imágenes extraídas de: Ecos de Asia, Revista Atigrama
Bio del autor

Macarena Torralba

Licenciada en Bellas Artes en la U. de Sevilla, actualmente es doctorando en la misma universidad. Estudiante de diseño y apasionada por el arte y la cultura nipona.