El templo Tenryūji de Kioto

1674 vistas 1 comentario
Vista de los jardines del estanque Sogen

Escondido dentro del bosque de bambú de Arashiyama, al oeste de Kioto, encontramos uno de los «cinco grandes templos» de la antigua capital: el templo de Tenryūji (天龍寺). Fue construido en 1339 bajo el mandato del shogun Takauji Asikaga (足利尊氏, 1305-1358), y pese a que sus edificios quedaron destruidos en hasta seis ocasiones debido a incendios, su jardín permanece intacto desde su inicio. Hoy en día es patrimonio de la humanidad y uno de los templos más importantes de la escuela zen Rinzai, junto a Tōfuku-ji (東福寺), Shōkoku-ji (相国寺), Kennin-ji (建仁寺) y Manju-ji (万寿寺).

Para llegar a él, basta con tomar un tren de la línea Sagano desde la estación central de Kioto y bajar en Saga-Arashiyama. Después de un pequeño paseo por el bosque de bambú tras la estación de ferrocarril, llegamos hasta la entrada del jardín. Tenryūji posee tres áreas diferenciadas, que pueden ser visitadas de forma individual o conjunta.

Vista de los jardines del estanque Sogen
Vista de los jardines del estanque Sogen

Lo primero que encontramos al entrar es el magnífico jardín del estanque Sogen (Sogenchi Teien), diseñado por el famoso Soseki Muso (夢窓疎石, 1275-1351). Se trata de una panorámica formada por un pequeño estanque rodeado de piedras, pinos y el bosque de la montaña Arashiyama al fondo que otorga a la escena una gran amplitud. Al tratarse de un templo alejado del núcleo urbano y completamente rodeado de naturaleza, se respira un ambiente bastante tranquilo y apacible.

Las rocas que están dispuestas en el estanque representan las cataratas de la Puerta del Dragón, situadas en el Río Amarillo en China. Según cuenta la leyenda, si una carpa era capaz de escalar a través de esta cascada, se convertía en un dragón, una transformación que en la doctrina zen representa alcanzar la sabiduría. Normalmente, los jardines zen tienen «piedras carpa» en la base de las cascadas, pero en este jardín las podemos encontrar a mitad de la cascada, simbolizando el pez en proceso de transformación.

Interior del Daihojo
Interior del Daihojo

Presenciando este panorama encontramos tres edificios conectados entre sí. El más representativo de todos, y que hace de entrada principal, son los barracones del templo (Kuri), construidos en 1899 para funcionar principalmente como cocina y centro administrativo del recinto. En su exterior encontramos una simpática pintura de Daruma dándonos la bienvenida. Daruma, conocido también como Bodhidharma, fue el monje indio que, acorde con la tradición zen, transmitió estas enseñanzas a China hace más de 1.500 años. Esta pintura, al igual que otros Daruma por el interior del templo, fueron pintadas por Seikō Hirata (1988 – 2008), abad jefe de Tenryūji.

Conectados al Kuri encontramos los dos barracones del abad, el Daihojo (gran Hojo) y el Kohojo (pequeño Hojo). El Daihojo es el edificio más grande del templo y fue usado para albergar las ceremonias y los grandes acontecimientos del templo. Todo su lateral es un gran mirador a los jardines. En su altar reposa el Shakyamuni Buda, una reliquia de gran importancia cultural, ya que es una pieza muy anterior al templo, creada a finales del periodo Heian (794-1185) y que ha conseguido librarse de todos los incendios acontecidos en Tenryūji.

El Daihojo se divide en seis secciones rectangulares de tatami, que se pueden usar como una sola habitación o quedar divididas en tres espacios utilizando las puertas corredizas. En una de esas puertas podemos encontrar una espectacular pintura del dragón de las nubes pintada por Seigyō Wakasa (若狭成業, 1888- 1957). Si accedemos a esta parte, podemos descansar sobre el tatami admirando la preciosa estampa de los jardines por un lado, y el arte del Hojo por el otro.

Fresco del dragón de las nubes
Fresco del dragón de las nubes

Tras el Daihojo encontramos el pabellón de Daruma (Hatto). Fue uno de los más castigados durante los incendios, y ha sido reconstruido y pintado varias veces a lo largo de los años. Es el principal lugar de culto del templo y dentro podemos encontrar una gran figura del Shakyumuni Buda, así como algunas otras de sus discípulos Manjusri y Samantabhadra; Soseki Muso, monje fundador de Tenryūji; y del shogun Takauiji Ashikaga. Pero el reclamo más importante de este edificio es la llamativa pintura del dragón de las nubes que cubre todo el techo de la sala.

El fresco del dragón de las nubes fue pintado por Matazo Kayama (加山又造, 1927-2004) en 1997 coincidiendo con el 650º aniversario de la muerte del monje fundador del templo, Soseki Muso. Está pintado sobre 159 láminas de ciprés de 12,6 x 10,6 metros, siguiendo la técnica happo nirami, en la que el dragón parece estar mirándote fijamente donde quiera que estés mirándolo. Esta pintura reemplaza a la anterior del artista Shōnen Suzuki (鈴木松年, 1849-1918), que tras varios intentos en 1990, fue declarada como imposible de restaurar debido a su deterioro. Sin embargo, un fragmento de esta pieza todavía se puede contemplar en el Daihojo durante el mes de febrero de cada año.

Además de estas estructuras, el templo cuenta con otros edificios más pequeños que hicieron las funciones de casas de té, escuelas o las zonas donde residían los monjes. A destacar el restaurante zen vegetariano situado al sur del pabellón Daruma, y que tiene una de las mejores vistas del jardín de Sogen. Tiene una capacidad para 250 comensales y ofrece una variedad de menús desde los 3.000 hasta los 7.000 yenes. Estos menús están formados por diferentes platos que representan los ideales de la cocina tradicional budista, utilizando plantas y vegetales frescos de temporada. Podemos encontrarlo abierto todos los días del año de las 11:00 hasta las 14:00 horas.

Aprovechando la visita a Tenryūji, podemos pasearnos por el parque de Kameyama justo a su lado, especialmente en primavera, ya que está repleto de cerezos, acabando a las orillas del río Katsura, y tal vez montar en una de las barcas que nos dará un paseo por la naturaleza hasta el famoso puente de Togetsukyo. Desde allí, una avenida repleta de restaurantes y tiendas de recuerdos nos devolverá a la estación de Saga-Arashiyama.

Información

  • Horario:
    8:30-17:30 del 21 de marzo al 20 de octubre.
    8:30-17:00 del 21 de octubre al 20 de marzo.
  • Precio:
    500¥ adultos / 300¥ niños sólo los jardines.
    600¥ adultos / 400¥ niños los jardines y los edificios.
    500¥ para acceder al interior del Pabellón de Daruma (sólo sábados, domingos y festivos).

Fuentes:

Bio del autor

Ramón Sanmatías

Ramón Sanmatías (Segorbe, 1987) estudió Marketing Internacional en la universidad Jaume I de Castellón. Trabaja como programador y diseñador gráfico, y desde siempre se ha sentido atraído por todo lo relacionado con la tecnología.Amante de la fotografía y de la gastronomía japonesa. Lleva más de 10 años organizando y colaborando en eventos a nivel regional. Desde el año 2008 lleva viajando y organizando viajes a Japón.