IV Centenario de Cervantes entre los japoneses

2958 vistas 3 comentarios
Don Quijote y Sancho Panza por el artista Keisuke Serizawa.

El 2016 es el IV centenario de la muerte de Miguel de Cervantes (Alcalá de Henares, 29 de septiembre de 1547 – Madrid, 22 de abril de 1616). El sábado del 23 de abril, coincidiendo con el Día del libro, hubo eventos asociados a este IV centenario del gran escritor. El Instituto Cervantes Tokio celebró una reunión en la que los embajadores leyeron el libro, y además hubo una exposición sobre el autor.

En el pueblo valenciano de Liria también se celebró un festival organizado por el club de lectura, que consistió en la presentación de la biografía de Cervantes, la proyección del vídeo de la recitación del Quijote, la obra teatral que adapta la publicación del manco de Lepanto, y un concierto dedicado al artista.

Juanjo, un socio del mencionado club, me invitó a participar en la grabación del vídeo en el que se recitó la primera parte del Quijote en muchos idiomas. Yo la memoricé en japonés. Si vivís en una gran ciudad, quizá vuestros vecinos conozcan algo de Japón, pero en Valencia no es así; más bien diría que no se conoce nada. Por eso, para promocionar mi cultura, llevé un kimono para la grabación y para asistir el festival. No obstante, cuando salí de allí, me confundieron con alguien de otra nacionalidad. Parece que el kimono tampoco es conocido. En fin…

En Japón hay gente que no conoce el nombre de Cervantes, pero la mayoría de los japoneses conocen su célebre obra Don Quijote de la Mancha. Yo misma no recuerdo cuándo ni dónde la conocí, pero desde que era pequeña ya tenía la imagen de Don Quijote en mi mente: un señor mayor armado luchando locamente contra un molino de viento.

Imagino que, a nivel internacional, los cuentos japoneses no son muy conocidos; sin embargo, los niños japoneses leen o escuchan los cuentos extranjeros a través de los adultos. Yo leía cuentos chinos, mongoles, las Fábulas de Esopo, los Cuentos de hadas de los hermanos Grimm (Cuentos de la infancia del hogar), Las mil y una noches, etc. No solo los cuentos tradicionales, sino que también leía libros contemporáneos como Pippi Calzaslargas, de la escritora sueca Astrid Lindgren, y Momo, de Michael Ende, famoso por La historia interminable, entre otros. Y yo no soy una excepción, los demás niños japoneses también pasaron una infancia similar en mayor o menor grado. Uno de los libros favoritos de los niños del siglo XXI es Harry Potter.

Los cuentos foráneos deben captar el corazón de los pequeños. Y no solo a los niños, sino también a los adultos nos alucinan los cuentos exóticos. Puesto que somos isleños, no hay país vecino al que podamos ir sin salir al mar; apreciamos cosas que vienen de otros países. Hoy en día, el desarrollo de los medios de comunicación y la caída del coste de los viajes en avión nos ha facilitado viajar por el mundo. No obstante, el mundo que se crea en el cerebro a través de conocer los cuentos sigue siendo especial.

«Zukkoke Knight: Don De La Mancha», un anime adoptado del «Don Quijote».
Zukkoke Knight: Don De La Mancha, un anime que adapta Don Quijote.

Existe una serie de anime hecha en Japón en el año 1980 que está basado en Don Quijote. Se llama Zukkoke Knight: Don De La Mancha. No conocía esta serie, pero zukkoke se refiere a un completo disparate, por lo que esta palabra hace pensar en una comedia. Puesto que en Japón no se ha leído mucho el Quijote, quizá se conozca solo la parte cómica.

Volviendo a Don Quijote de la Mancha, cabe decir que los niños japoneses también lo conocen. En realidad, no es un cuento simple ni asequible para los niños, sino totalmente lo contrario. En realidad, se aprecia como pionera de la novela europea moderna. La historia está contada con la técnica de la metaficción, insertando poemas, romances y cartas y el estilo de los libros de caballería que habían triunfado antaño. Es una consecuencia extraña: quizá no haya muchos japoneses que han leído el Quijote completamente, pero se conoce mucho. Quiero creer que su fama no tiene mucho que ver con la cadena de tiendas de bajo coste, tocaya de la obra de Cervantes.

También hay adaptaciones para niños, donde se omite gran parte de su aventura, pero donde siguen apareciendo personajes principales como Don Quijote, Sancho Panza y Rocinante. Estos tres nombres se conocen bien en Japón. En los pueblos manchegos como Consuegra y Campo de Criptana, donde todavía quedan los molinos de viento, los japoneses no paran de acudir para encontrar la escena de lucha contra los mencionados molinos. Es uno de los lugares más atractivos para los turistas japoneses.

La primera traducción del «Don Quijote» al japonés por Shōyō Matsui en 1893.
La primera traducción del Don Quijote al japonés por Shōyō Matsui, en 1893.

Don Quijote de la Mancha se publicó en España la vez primera en 1605. Este libro se introdujo en Japón en 1893, 288 años después de la primera publicación. El traductor se llamaba Shōyō Matsui, guionista del actor de teatro kabuki Sadanji Ichikawa. Tradujo solo una parte a partir de una versión inglesa. Se publicó en la editorial Hakubunkan bajo el nombre Donkihō Bōkendan (『鈍機翁冒険譚』, lit. «El cuento de la aventura de Don Quijote»), y no como el actual en katakana «『ドン・キホーテ』» (lit. Don Quijote), además de que el nombre de los personajes también se escribió con ideogramas. Hay otro libro que se dice que es la primera traducción del Quijote, traducido por Ryōsuke Saitō y publicado en 1887, llamado Ōshū Shinwa Tanima no Uguisu (『欧洲新話谷間乃鶯』, lit. «Los cuentos nuevos europeos, ruiseñores del valle»), que se conoce como la primera traducción del Quijote al japonés. Pero en realidad, no fue una traducción de este, sino que era una traducción de La fuerza de la sangre, otra obra de Cervantes.

Luego, en 1896, se publicó de nuevo con una portada distinta. En 1902 volvió de nuevo con la traducción de Hamatarō Oshima, el 1907 por Kuni Sasaki, en 1910 por Toshisaburō Kondō, en 1915 por Hōgetsu Shimamura, en 1926 por Shin Katagami, en 1927 por Tatsu Yaguchi, y en 1928 por Shinpei Morita.

Las traducciones desde el español se publicaron en 1948-1951, 1953 y 1975 por Hirosada Nagata, quien falleció sin terminar su trabajo; sin embargo, su discípulo Masatake Takahashi completó la obra de su maestro en 1977. Más tarde, un discípulo de Takahashi llamado Katsuyuki Ogino publicó otra versión en 2005. Esta la última traducción de Don Quijote al japonés.

«Don Quijote» de Iwanami Bunko traducido por Nobuaki Ushijima.
Don Quijote, de Iwanami Bunko, traducido por Nobuaki Ushijima.

El Don Quijote que yo poseo está compuesto por seis libros (los tres de la primera parte y otros tres de la segunda) publicados por Iwanami Bunko en 1999 y traducidos por Nobuaki Ushijima, con los dibujos de Paul Gustave Doré. En la primera parte aparece el queso manchego. Si alguien ha leído el libro, sin duda querrá probarlo. La parte trasera de cada libro contiene notas detalladas donde se explica qué es el queso manchego, qué son los libros de caballerías, etc.

Nuestro gran escritor Natsume Sōseki estudió en Inglaterra una temporada. Según Sōseki no Omoide (lit. «Recuerdos de Sōseki»), escrito por su esposa Kyōko, en 1901 Sōseki compró la versión inglesa de Don Quijote. Es posible que sus libros de humor como Botchan y Soy un gato estuvieran influidos por la obra de Cervantes.

Los dos libros al estilo muy japonés de ilustraciones del «Don Quijote» realizados por Keisuke Serizawa. La imagen principal también es su obra. Los personajes se dibujaron como samuráis.
Los dos libros de ilustraciones de estilo muy japonés dedicados a Don Quijote realizados por Keisuke Serizawa. La imagen principal también es obra suya. Los personajes se dibujaron como samuráis. Son obras encargadas por Carl Keller, coleccionista estadounidense de Don Quijote, en 1936.

Para terminar, me gustaría hacer un breve comentario sobre Don Quijote de la Mancha. Viviendo en España, he tenido ocasiones de sentir el porqué nació esa obra en esta tierra. A diario suceden cosas surrealistas, tan cómicas como tristes, pero las personas de este país son sencillas y queridas.

El espíritu de Don Quijote aún está vivo.


Fuentes:

Bio del autor

Lisa Kobayashi

Profesora de japonés, traductora, ensayista, articulista y prologuista de obras literarias. Nacida en Iwate, en el norte de Japón, tras vivir en Kioto, Yokohama, Tokio y Hong Kong, llegó a España a finales de 2008. Se declara apasionada del baile español y del flamenco.

  • Gracias, Lisa, también por tu párrafo final; como español sé por qué lo has dicho, y me sacó una sonrisa; me encanta ver la historia de Don Quijote allí en tu país, y su evolución como personaje también integrado en la cultura popular de todo el mundo, incluídos vosotros. ¡Ahora sólo falta que nosotros conozcamos literatura japonesa clásica a ese nivel!

    • Lisa Kobayashi

      Gracias por tu comentario, Andrés.
      «Quijote» es conocido en Japón pero no como una excelente literatura sino una conédia de un señor loco. Una parte siento una pena, por otra creo que no está mal que la gente de otro país tenga simpatía por un libro de un país foráneo.
      La literatura clásica japonesa se escribe del lenguaje muy distinto del oral y del escrito actual. Incluso hay nativos a los que le cuesta leer los libros escritos hace cien años. Como no me gustaba la asignatura de la literatura clásica japonesa no puedo leer con soltura «Genji Monogatari» escrito hace mil años en el texto original… Puedo leerlo a duras penas con el diccionario de la literatura clásica. El nivel de «Kojiki» y «Nihonshoki» que se escribieron en el kanji en el siglo VIII, estoy perdida.

  • Pingback: Leer una traducción en tu lengua materna. Cuatro cosas que deberías tener en cuenta. – blablaÑol()