La exposición KYOSAI de Kawanabe Kyōsai

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Del 27 de junio al 6 de septiembre de 2015 en el Museo Mitsubishi Ichigokan, Tokio.

«¿Quién estaba loco, yo o la época?»

狂ってたのは、
俺か、
時代か

Mis ojos se fijaron en la frase del cartel de la exposición de Kawanabe Kyōsai (河鍋 暁斎). Este artista fue una figura destacada de finales la era Edo, justo antes de la reapertura de Japón al mundo. El artista usaba temporalmente para su nombre el ideograma de «loco (狂)», aunque más tarde lo cambió por otro que hacía referencia a la hora en la que todavía la oscuridad domina el mundo, antes de amanecer.

El cartel de la exposición «KYOSAI», de Kawanabe Kyōsai ©mimit.jp
El cartel de la exposición «KYOSAI» ©mimit.jp

Ahora vamos a ver una breve biografía del enfant terrible de pintor sobre el que trata esta entrada:

Kawanabe Kyōsai nació en 1831 en Koga, en la prefectura de Ibaraki. Cuando tenía apenas un año, su familia se mudó a Edo (antiguo nombre de Tokio). A los cuatro años dibujó una rana y a los siete años se hizo discípulo del excelente artista de ukiyo-e Utagawa Kuniyoshi. Según la enseñanza de Kuniyoshi tenía que «observar fijamente los distintos movimientos del cuerpo, como por ejemplo al ser lanzado por otro, durante una riña callejera, etc.».

Kyōsai iba buscando peleas y discusiones todo el día, llevando un bloc de dibujos encima. Incluso dibujó una cabeza recién cortada que había encontrado en el río Kanda. Su padre se preocupaba por el comportamiento del hijo y quitó a Kyōsai como discípulo de Kuniyoshi. A los diez años se hizo discípulo de Maemura Tōwa, y luego del maestro de su maestro, Maemura Dōhaku, ambos pintores de la escuela Kanō conocida como la mayor escuela pictórica que estuvo en el centro del mundo de la pintura japonesa durante cuatrocientos años.

Kawanabe Kyōsai
A Kyosai le gustaba dibujar las ranas.

A los diecinueve años recibió Tōiku Noriyuki como nombre de artista y terminó su etapa de aprendiz en nueve años, ya a finales de la era Edo. Era difícil vivir como pintor de la escuela Kanō y por eso dibujaba ukiyo-e, caricaturas y dibujos para linternas bajo el nombre de Kyōsai con el ideograma de «loco». Sus caricaturas tuvieron mucho éxito debido a la demostración explícita del espíritu crítico. Sin embargo en 1870 fue detenido tras dibujar una caricatura que criticaba a los burócratas del nuevo gobierno.

Al año siguiente lo liberaron. Desde aquel momento, dejó de usar el ideograma «loco» de su nombre. Nunca rechazó trabajo, realizaba todo lo que le encargaban: desde serios dibujos religiosos hasta caricaturas cómicas o grotescas.

En 1876 presentó su obra en la Exposición Universal de Filadelfia y en el mismo año en Japón recibió la visita de los artistas franceses Émile Étienne Guimet y Félix Régamey.

Tres días antes de su muerte por cáncer de estómago tuvo un deseo irresistible de dibujar. Sobre la puerta corredera enrejada con papel llamada shōji que estaba detrás, dibujó un autorretrato y el ataúd en el que iba a estar dentro de nada. Acorde a su testamento, para su lápida eligieron una piedra en bruto que tenía forma de rana, a las que el pintor le gustaba dibujar. Su tumba se localiza en el templo Zuirin-ji, en El barrio de Yanaka en Tokio.

El gobierno de la era Meiji invitó a extranjeros para que Japón aprendiera de ellos y alcanzase el nivel de las grandes potencias del mundo de aquella época. Como el país no tenía poderío necesitaba fomentarlo como consecuencia de la política de aislamiento que duró más de dos siglos durante la era Edo. Por contra, aquello había sido positivo desde el punto de vista cultural, pues floreció una cultura puramente japonesa, gracias a no haber tenido influencia de otros países.

En la era Meiji, estos extranjeros que vinieron para enseñar se llamaban o-yatoi-gaikoku-jin. Josiah Conder, arquitecto inglés, fue uno de ellos y el encargado de fundar las bases de la arquitectura moderna en Japón. Rokumeikan fue una de sus construcciones más famosas. Incluso el célebre escritor Mishima Yukio escribió una novela titulada «Rokumeikan».

Cerca de la estación de Tokio, en el barrio Marunouchi donde hay rascacielos modernos, destaca un edificio de dos pisos de aspecto retro. Ese edificio se llama Mitsubishi Ichigoukan, donde se realiza la exposición «KYOSAI». Originalmente fue construido por Conder en 1894. Lo derrumbaron en 1968 y reconstruyeron su réplica en 2009, en el lugar donde actualmente se sitúa.

Conder se casó con la japonesa Kume, bailarina de danza japonesa y no solo fue profesor de arquitectura o arquitecto, sino que gozó con la vida nipona, aprendiendo baile japonés, ikebana, rakugo y pintura japonesa, cuyo maestro fue Kawanabe Kyōsai. Fue en 1881 cuando Conder se hizo discípulo de Kyōsai. La buena relación entre ambos hombres se ve en el diario del artista que llevó durante más de veinte años. Kyōsai confirió a Conder Kyōei (暁英) como nombre de artista y éste estuvo presente en el momento de la muerte de Kyōsai.

El museo Mitsubishi Ichigoukan donde se realiza la exposición «KYOSAI», de Kawanabe Kyōsai ©satoyama-333
El museo Mitsubishi Ichigoukan donde se realiza la exposición «KYOSAI», de Kawanabe Kyōsai ©satoyama-333

La exposición «KYOSAI» se realiza en Mitsubishi Ichigoukan, aquel edificio construido por Conder. En la exposición se acentúan tres cosas:

  1. La relación entre el maestro Kyōsai y su discípulo Conder.
  2. La revalorización de Kyōsai llamado «la mula de pintura» por su dedicación a ella.
  3. La reunión de sus obras esparcidas por el mundo como por ejemplo dibujos a tinta china que posee el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York.

Información sobre la exposición KYOSAI:

  • Museo Mitsubishi Ichigokan.
  • Dirección: 2-6-2, Marunouchi, Chiyoda, Tokio.
  • La primera muestra temporal desde el 27 de junio hasta el 2 de agosto, la segunda desde el 4 de agosto hasta el 6 de septiembre de 2015.
  • Horario: 10:00 – 18:00 (los viernes hasta las 20, salvo los festivos). Cierran los lunes, excepto el 31 de agosto (hasta las 18).
  • Entrada: con anticipación 1300 yenes para adultos (no hay entrada anticipada para estudiantes ni para niños) y en la taquilla los adultos 1500 yenes, estudiantes de instituto y universidad 1000 yenes y 500 yenes para los estudiantes de primaria y secundaria.

Cabe destacar también que hay un museo llamado Museo Memorial Kawanabe Kyōsai dedicado a Kyōsai en la prefectura de Saitama, que los bisnietos del artista fundaron. Posee más de 3000 obras, principalmente bocetos. Cambian el tema de exposición cada 1-2 meses.

Información sobre el Museo Memorial Kawanabe Kyōsai:

  • Dirección: 4-36-4, Minami-macho, Warabi, Saitama.
  • Horario: 10.00-16.00.
  • Cierran: Los jueves y desde el 26 hasta fin del mes.

Fuentes:

Bio del autor

Lisa Kobayashi

Profesora de japonés, traductora, ensayista, articulista y prologuista de obras literarias. Nacida en Iwate, en el norte de Japón, tras vivir en Kioto, Yokohama, Tokio y Hong Kong, llegó a España a finales de 2008. Se declara apasionada del baile español y del flamenco.

  • Antonio Míguez Santa Cruz

    Sin duda uno de los grandes desconocidos en Occidente de la pintura japonesa. Mi obra favorita de él es el nishiki-e “bake bake gako” (1874), caricatura donde varios yokai aprenden vocabulario moderno tras la implementación de enseñanza obligatoria de Meiji en 1872. Su habilidad para reírse de las circunstancias lo hacían único, más allá de aquellas pequeñas excentricidades comunes a todos los genios.

    • Lisa Kobayashi

      Antonio, gracias por dejar un comentario. El título de la obra preferida tuya ya emana gracia. El monstruo «yōkai» y el fantasma «o-bake / bake-mono / yūrei» son unos de los temas populares en la cultura japonesa. A veces los utilizan para asustar a niños (si no te comportas bien, esta noche vendrá un yōkai). Pero como sabes, no siempre los yōkai son malos, hay yōkai simpáticos y amistosos. De alguna manera, desde muy pequeños, los japoneses aprenden el temor del fenómeno paranormal, respeto a la naturaleza e incluso a quitar el miedo a la muerte. Quizás tenga algo que ver con el siguiente asunto: Japón tiene el destino de repetir derrumbamiento y reconstrucción debido a sus condiciones topográficas. Sirve para mentalizar a los humanos de que son pequeños. Ante todo, me gustan los yōkai gracias a Mizuki Shigeru. XD

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