Shitamachi y Yamanote, el corazón de Tokio

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shitamachi museum

Tokio es sin lugar a dudas una ciudad de contrastes e incluso se podría decir que cada visitante encuentra la cara que busca. Sus facetas van desde el Tokio ultramoderno de los altos edificios, los centros comerciales de tecnología, las tiendas de manga y las cafeterías donde te atienden auténticas lolitas, hasta el Tokio de casas bajas, callejuelas y tiendas de barrio donde se siguen preparando productos artesanales. Estos contrastes a veces son muy llamativos al cambiar de barrio, mientras que otras veces nos podemos encontrar las dos caras en una misma zona. Esta distribución no es aleatoria, como todo, en esa ciudad, tiene una historia. La historia de las dos zonas de Tokio, Yamanote y Shitamachi.

Hay que decir que estas zonas no se corresponden con el centro y la periferia, se entremezclan. Lo que está claro es que las dos corresponden a las partes más antiguas de la ciudad y son ampliamente turísticas. De hecho las guías de viaje se hacen eco de esta distinción, no siendo raro leer, por ejemplo, que Ueno y Asakusa (dos barrios de Tokio) forman parte del corazón del shitamachi. Y aunque las guías lo den por sentado, cabe preguntarse qué es todo esto del yamanote y shitamachi que leemos. Si me concedéis parte de vuestro tiempo trataré de explicarlo.

Típica estampa del shitamachi hoy en día
Típica estampa del shitamachi hoy en día

¿Qué significa yamanote y shitamachi?

Si atendemos al significado de las palabras, se podría traducir yamanote como el área de la montaña o más bien como la zona alta, en el caso de Tokio la ciudad alta. La traducción de shitamachi plantea menos problemas, pues literalmente significa ciudad baja. Así pues ya tenemos una primera pista sobre las diferencias de estas dos zonas de la ciudad, la parte alta y la baja.

Shitamachi en el período Edo

Todo empezó en 1590, cuando el que sería el shōgun Tokugawa, Tokugawa Ieyasu, llegó a la antigua fortaleza de Edo. Primero la reconstruyó y amplió, creando un castillo en lo alto de una colina, para que sus samuráis de más alto rango se situaran en lo alto de la misma, yamanote, mientras que los de más bajo y los no samuráis se dispusieran en la falda.

Posteriormente, tras su nombramiento como caudillo militar o shogun, estableció una norma, el sankin kōtai, por la que las familias de todos los daimyō, especie de señores feudales del Japón, debían establecerse en Edo. Así las familias permanecían como «rehenes» mientras que los daimyō alternaban la residencia de su feudo con la de Edo cada año. Esto hizo que la élite de Japón tuviera que construirse una residencia en lo alto de la colina, yamanote, mientras que los plebeyos, mercaderes y otras clases bajas que dotaban de servicios a la elite se situaron en en la parte baja, el shitamachi.

Así quedó configurado el yamanote como una zona de mansiones ajardinadas con grandes muros y avenidas. También se dotó de templos importantes, así como de puntos de seguridad y torres de vigilancia de incendios, recordemos que el elemento principal de construcción era la madera. La imagen del shitamachi era bastante diferente, las calles eran muy estrechas, las casas bajas se amontonaban en hileras y los pozos de agua y los baños eran públicos. Para facilitar el acceso al agua se construyeron canales cercanos al río aunque esto hacía que frecuentemente se inundase. Pero no todo era malo en el shitamachi, pues con los años se convirtió en la cuna del entretenimiento y la diversión plebeya, la cual los samuráis tenían autocensurada.

En realidad todo no era tan sencillo, pues la masificación de Edo hizo que muchas residencias de samuráis estuvieran en barrios shitamachi, aunque en zonas algo más protegidas de las inundaciones e incendios. Paralelamente se dió el fenómeno opuesto, muchos negocios y casas de sirvientes se situaron a lo largo de zonas del yamanote.

El cambio tras la restauración Meiji

Tras la restauración Meiji todo cambió, el shogunato se abolió y con él también las clases sociales, perdiendo así todos los privilegios los samurai e iniciándose un largo camino hacia la democratización del Japón.

Edo también cambió mucho, ¡cambió hasta de nombre!, y empezó a conocerse como Tokyo. Los daimyō y sus sirvientes fueron obligados a retirarse a sus feudos, por lo que la antigua población de Edo se redujo a la mitad. Muchas de las mansiones samurai fueron reconvertidas a edificios del gobierno, otras abandonadas y otras muchas demolidas, creándose zonas que no eran más que peligrosos descampados pasto de bandoleros. Los mercaderes más ricos se establecieron en la antigua yamanote, donde comenzaron prósperos negocios y empresas, Mitsubishi fue uno de los artífices de ese milagro.

Mientras tanto el antiguo shitamachi pasó a ser un barrio obrero que se fue ampliando poco a poco, ocupando zonas que antes eran completamente rurales. Pero también se expandió hacia el yamanote, creándose comercios pequeños y barrios residenciales entre las grandes firmas. Tras la ampliación, el shitamachi se mantuvo como centro del entretenimiento y de la cultura popular de la época.

Aunque muchos cambios surgieron posteriormente lo que sí se conservó fue el antiguo trazado de Edo, las calles amplias y espaciosas del yamanote, y las estrechas y concurridas de comerciantes y entretenimientos del shitamachi.

Asakusa antes del terremoto de 1923, con la torre Ryōunkaku presidiendo el shitamachi
Asakusa antes del terremoto de 1923, con la torre Ryōunkaku presidiendo el shitamachi

Shitamachi y Yamanote en la actualidad

Un gran terremoto primero, en 1923, y la Segunda Guerra Mundial después, acabaron con la mayoría de los edificios de Tokio. La reconstrucción fue dura y en algunos casos demasiado larga y tediosa. Pero una vez más se levantó y volvieron a florecer negocios, comercios y entretenimientos. Esta historia reciente ha hecho muy difícil etiquetar las zonas de Tokio como yamanote o shitamachi, pero es indudable que sigue quedando un poso de todo aquello.

En relación al yamanote no es casualidad que los grandes edificios de corporaciones se encuentren en amplias avenidas, y muchas veces cerca del castillo, en lo alto de la colina. Tampoco hay que extrañarse que los barrios de casas bajas y comercios tradicionales estén situados cerca del río y de canales, configurándose como un entramado de callejuelas como lo fue el shitamachi. Sin lugar a dudas el espíritu de estas zonas permanece intacto.

Los rascacielos al lado del antiguo castillo de Edo representan la cara del yamanote de hoy
Los rascacielos al lado del antiguo castillo de Edo representan la cara del yamanote de hoy

No he querido poner las zonas que considero shitamachi, mis preferidas, o yamanote a propósito, os dejo que si tenéis la oportunidad de ir a Tokio, o si habéis estado, lo indaguéis vosotros mismos. Pero os adelanto que no hay respuestas certeras y claras a lo que es cada zona, pues muchas zonas que históricamente fueron shitamachi ahora podrían ser yamanote, como la ultra moderna Akihabara.

Finalmente solo decir que todas las personas que estén interesadas en la vida del shitamachi no dejéis de visitar el Museo Shitamachi, y por supuesto el Museo Edo-Tokio, uno de los mejores de la ciudad. Y que si camináis por Yanaka o por Asakusa pensad que ese entramado de calles y casitas es así porque una vez fue shitamachi, o por el contrario si vais por Aoyama o Marunouchi son como son porque una vez fueron yamanote.


Fuentes:

Bio del autor

Miguel Serrano

Soy Licenciado en Antropología y me especialicé en antropología de Japón, al margen de ello soy un gran apasionado de la cultura japonesa en general. Mi especialidad académica es la sociedad japonesa, centrándome en la identidad nacional, la cultura popular y las minorías étnicas en Japón. También soy un apasionado de su historia, en especial la del Período Edo.