Akira Terao, de sex symbol a samurái.

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No soy ni mucho menos un entendido en música japonesa actual, para lo cual es mejor acudir a nuestro compañero Kevin Coem. Tampoco soy aquí doctor en cine japonés, cargo que en CoolJapan ostenta el editor Antonio Míguez. Sin embargo, gusto de disfrutar ambas cosas que recientemente, y de manera sorpresiva las vi fusionadas.

 

Repasando los artículos siempre interesantes que comparte la Embajada de Japón, topé con uno sobre la música ochentera japonesa y el estilo denominado City Pop. En dicho artículo analizaban distintos artistas, tanto individuales como grupales que ocuparon los primeros puestos de la lista de ventas discográfica nipona. Repasando el texto, me llamó poderosamente la atención un tal Akira Terao, que con su álbum Reflections de 1981, había desbancado al Thriller de Michael Jackson. De entre ese álbum destacaba la canción Ruby no yumi wa (ルビーの指環) o el anillo de rubí de tu dedo. Este single rompió todas las listas japonesas, con más de medio millón de copias vendidas. Si nos fijamos en el aspecto del cantante durante el vídeo de la canción que adjunto en este artículo, no tardaremos en descubrir de qué trata el tema musical. Tal y como aparenta el cantante, un hombre sex symbol, tipo duro, un ligón de los ochenta, o como hoy dirían, un castigator o womanizer, se encuentra rompiendo con su novia y sale a relucir (y nunca mejor dicho) el anillo con un rubí que él le regaló. La canción, que presenta a un hombre sin sentimientos, se deshace en la melancolía de un anillo con un rubí que se desprende del dedo de la amada. Dos años después de la ruptura, el hombre descubre a la amada que abandonó, y busca en su dedo un anillo que hace mucho desapareció.

 

 

Más allá de esta, y otras canciones que me pudieron gustar más o menos, decidí indagar un poco en la biografía de este cantante y cuál fue mi sorpresa cuando descubrí que encarnó a Taro Takatora en la genial película Ran de Akira Kurosawa, y que protagonizó la también fantástica película Ame agaru (Después de la lluvia). Teniendo en cuenta que la primera está en mi top 5 de las mejores películas de la historia del cine universal, y que la segunda está en el top 10 de los mejores jidai geki o películas de época, no pude sino sorprenderme de la versatilidad de este actor, cantante e ikemen/otoko mae.
En efecto, antes que cantante, Akira Terao creció unido al arte dramático y al mundo del cine. Akira Terao nace en 1947 en Yokohama siendo su padre Nobuo Terao, conocido por su nombre artístico: Jukichi Uno (1914-1988). Esta fue una nueva sorpresa para mi, ya que Jukichi Uno fue uno de los actores fetiche de uno de mis directores favoritos, Kaneto Shindo. Jukichi participó en cerca de una decena de películas de Shindo, incluyendo la obra maestra del cine de terror Onibaba, donde encarna al famoso samurái con la máscara de demonio Hanya. Por si no fuera poco, Jukichi también trabajó en la obra maestra de Kenji Mizuguchi, Saikaku Ichidai Onna o La vida de Oharu.

 

Escena de Ran de Akira Kurosawa. Vestido de amarillo, Akira Terao como Taro Takatora.
Escena de Ran de Akira Kurosawa. Vestido de amarillo, Akira Terao como Taro Takatora.

 

En Ran, una película de Akira Kurosawa de 1985, Akira Terao ejerce el papel de Taro Takatora, hijo mayor del señor Hidetora Ichimonji (interpretado magistralmente por Tatsuya Nakadai). Esta película versiona la novela de Shakespeare, El Rey Lear, entremezclando tramas con la historia del señor feudal Mori Motonari. Hidetora señor feudal del periodo Sengoku (1467-1603), se dispone a repartir su herencia entre sus tres hijos, con todos los problemas de envidias y tramas familiares que ello conlleva. El papel del primogénito es representado por Akira Terao, con una interpretación brillante de un hijo que va transformando poco a poco el amor incondicional hacia su padre por desidia y desprecio debido a las malas influencias de su esposa, la diabólica dama Kaede.

El talento de Akira Terao no pasó desapercibido para Kurosawa, llegando a otorgarle su propio rol, interpretar al mismísimo Akira Kurosawa en su película Yume de 1990, traducida aquí como “Los sueños de Akira Kurosawa”. En la producción de esta cinta, George Lucas, Martin Scorsese, Steven Spielberg o Francis Ford Coppola, participaron activamente como grandes admiradores confesos de Akira Kurosawa. En una de las cintas más estéticas de la cinematografía japonesa, Kurosawa, mediante el personaje soñador de Terao, incide en los grandes temas de la vida, mediante una consecución de relatos o microhistorias encadenadas por el halo ensoñador del mítico director japonés.

 

La otra película que quería traer en este artículo/homenaje a Akira Terao es el film de 1999 Ame agaru, traducida como: después de la lluvia. Bajo la dirección de Takashi Koizumi, Akira Terao encarna la vida del samurái Ihei Misawa. En este caso su papel es el protagonista de la cinta, destacando no sólo su labor interpretativa sino también su dominio de las artes marciales. Siempre teniendo en cuenta, que todo lo que vemos en las películas son coreografías que nada tienen que ver con un combate real, lo cierto es que esta película goza de un apartado marcial muy decente, donde incluso podemos ver algunas formas de iaijutsu. Las coreografías están realizadas al milímetro y al milisegundo, de manera que se logra un efecto de acción marcial muy expresiva y lo que es más importante en el mundo del celuloide, muy estética. Se hace difícil escoger una escena de lucha, aunque esta que aquí enlazo, a mí siempre me causó una buena impresión. Estamos ante una película que, siendo actual, podría codearse con algunas cintas de directores clásicos de jidai geki, como Kurosawa o Inagaki. En efecto, si rastreamos en la historia de la película, encontraremos un primer guión escrito por el mismísimo Akira Kurosawa, que falleció antes de poder realizar esta película. Koizumi recuperó esa esencia del cine clásico japonés de samuráis y le aporto su propio toque. Akira Terao, que había encarnado los sueños de Akira Kurosawa, todavía le quedaba uno por interpretar, ese sueño de 1998 llamado Ame agaru, que Terao supo recuperar en honor de su mentor cinematográfico.

 

En efecto, estamos ante un actor que trabajó de manera contemporánea con el gran Toshiro Mifune y que compartió escena con el sublime Tatsuya Nakadai (Señor Hidetora en Ran). A nivel de galardones, Akira Terao ha logrado la misma condecoración que en su día le impusieron a Toshiro Mifune, la Medalla de Honor del Gobierno de Japón (con banda morada). Se tarta de una de las máximas condecoraciones que pueden recibir los artistas por parte del gobierno japonés.

 

Sea por su sex appeal años 80, sea por sus canciones estilo city pop, o bien por su indudable talento para la interpretación, merece la pena hablar de Akira Terao, para que todos podamos descubrirle, o conocerle un poco más.


Texto creado por: Marcos Sala [Cooljapan.es]

Fuentes: Wikipedia. YouTube.

Fotos/vídeos: Wikipedia Cc. YouTube.

Bio del autor

Marcos Sala

Licenciado y Doctorando en Historia del Arte, Secretario del Grupo de Investigación Asia. Universidad Complutense de Madrid. Investigador especializado en historia y arte de las armas japonesas y de los koryû (escuela antiguas japonesas). Representante para España de Musô Jikiden Eishin ryû iaijutsu, nombrado Sekiguchi Kenryû por Sekiguchi Komei (21º generación de la escuela). Representante para Españ de la escuela Ryôen ryû naginatajutsu, nombrado Ryôen Ryûko por Shimizu Nobuko, líder de la escuela.