Entrevista a Hiroshi Nagahama en FicZONE 2017

2904 vistas Deja un comentario
Hiroshi Nagahama

Si algo nos sorprendió al conocer en persona a Hiroshi Nagahama fue su naturalidad y sencillez. El rostro afable, apuntalado por una sonrisa constante, invitaba a pensar en alguien menos magnífico, o al menos no tocado por la gracia del genio, que tan poquísimos creadores cinematográficos o animadores atesoran en la actualidad. Fue un contraste total respecto a nuestro encuentro con Takashi Miike hace ya dos años, ataviado en halo de estrella y en compañía de al menos tres japoneses enormes, con pinganillo y gafas de sol, ejerciendo al estilo de guardia personal. Los dos extremos son de cualquier forma tan dignos de ver como fascinantes, pensaba justo cuando Nagahama se dirigió hacia mí regalándome un póster de The Reflection, su nuevo proyecto animado en colaboración con nada menos que Stan Lee. Agradeciendo su corporativo pero amable gesto comencé la entrevista que sigue a continuación, especial, en tanto en cuanto considero a su protagonista el mejor director de anime vivo tras Hayao Miyazaki, quien aún se alza imponente, como una estatua de mármol, en el número uno del podium. 

Entrevista a Hiroshi Nagahama

CoolJapan: En nuestra opinión, Mushishi es una de las series anime más bellas y profundas de la historia. Su narrativa es pausada, elegante y desprende distintos tipos de sensibilidades propiamente japonesas, como son el wabi-sabi, el mujō o el equilibrio natural. ¿Qué significa para usted haber dirigido Mushishi?

MushishiHiroshi Nagahama: Muchísimas gracias por decir esas palabras tan amables. Mushishi es para mí muy importante debido a que se trata de mi primera serie como director único. Es cierto que ya había trabajado en otros animes —The Cockpit, Utena o Fruits Basket—, pero siempre siendo un factor secundario o bien con una responsabilidad compartida. Además, ya había leído el manga de Yuki Urushibara antes de que me encargaran el proyecto, y tuve un feeling especial que me decía que nadie podría hacerle justicia salvo yo mismo. Creo que sintonicé muy bien con el tono de la historia y supe sacarle el partido necesario reconstruyéndola como serie animada.

CJ: Usted fue de los primeros directores que empezó a sincronizar la conclusión de episodios con el comienzo musical del ending, creando un impacto dramático muy sugestivo. 

HN: Es cierto que ese sencillo movimiento crea situaciones dramáticas muy impactantes, pero en honor a la verdad debo reconocer que existe algún director de doramas que ya lo explotó antes que yo. Verá, cuando leí por primera vez Mushishi, la historia percutía en mi mente incluso pasados varios días después de haberla leído. Como ha dicho usted anteriormente, el desarrollo es melancólico, profundo y especial, por lo que me obsesioné con plasmar esa belleza e incluso amplificarla por medio de la música, adelantando el ending en los cierres de capítulo. Esto es complicado porque hay muchos episodios, muchos finales distintos y un mismo ending, pero al obtener un buen resultado final en Mushishi he decidido explotarlo en otras series como Aku no Hana. Me sentiría muy feliz si los fans se quedasen pensando en el final del episodio muchos días después, de forma parecida a como me ocurrió a mí leyendo el original. Era lo que buscaba.

CJ: El uso de la rotoscopía en Las flores del mal (Aku no Hana) nos fascina porque ha llevado a otra dimensión el uso de los primeros planos en el anime japonés. ¿Cuándo comprendió que este formato de animación era el ideal para explotar las emociones tan extremas que padecen los personajes principales?

HN: De nuevo, ya conocía el excelente trabajo del señor Shūzō Oshimi (autor del manga original) y de verdad creo que Las flores del mal es una historia diferente. Usted lo ha dicho muy bien, comprendí que la animación y diseños convencionales podrían dejar escapar algunos de los matices narrativos, por lo que me decidí a emplear la rotoscopía buscando explotar el potencial y complejidad de los personajes principales. También me decanté por la rotoscopía para sorprender al señor Oshimi, y que de esta forma pudiera ver a sus propios personajes desde una nueva perspectiva (risas).

Takao Kasuga y Sawa Nakamura, personajes principales de “The Flowers of Evil”.

CJ: El magistral cierre del episodio siete eleva a Sawa Nakamura como uno de los antagonistas mejor construidos en la ficción japonesa en lo que llevamos de siglo.

HN: ¡Ohhhh, maravilloso! ¡A mí también me encanta!

CJ: ¿Cree que el personaje encarna un cambio de paradigma social en el Japón contemporáneo?

HN: ¡Vaya pregunta más compleja! Creo que es la pregunta más difícil que me han hecho en una entrevista (risas). Me parece que Aku no Hana es muy importante para Japón porque hasta ahora prácticamente no se han hecho series de ese perfil. Le contaré algo terrible pero cierto; la mayoría de los niños, de los jóvenes o incluso de las personas adultas aceptan la realidad impuesta como es, padeciendo una flagrante falta de actitud crítica e inconsciencia general. Entiéndame lo que le digo, parecen como autómatas. Hay ciertas personas que se dan cuenta de esto, pero toda la gente de su alrededor, incluyendo sus familiares o profesores, les convencen para seguir haciendo lo que está socialmente establecido. Me parece muy triste que la sociedad japonesa esté sufriendo este proceso. En este sentido creo que el personaje de Sawa Nakamura rompe todos los tabúes, es alguien distinto, tocado por la singularidad, y aunque parezca una nerd o una chica muy extraña, ella es más consciente de todo lo de su alrededor. Por eso le ha llamado a usted la atención, y con toda la razón del mundo.

CJ: Recordamos pocas series más desternillantes que Detroit Metal City...

HN: (Risas) Sí, es una serie muy graciosa. La cuestión es que yo seguía siendo el mismo director de Mushishi (risas). Intenté transmitir a la pequeña pantalla lo mejor que pude ese manga y creo que lo conseguí porque obtuvimos mucha aceptación. Recuerdo que el protagonista (Krauser) estaba soltando tacos continuamente (risas).

CJ: En efecto, del complejo trasfondo del primer Mushishi pasó poco después a Detroit Metal City, anime con unos códigos opuestos pero a su forma igualmente brillante. Demostrada su versatilidad ¿con qué género le gustaría atreverse en un futuro?

HN: El anime ha cambiado muchísimo desde que empecé en la industria. Por ejemplo, antes no importaba tanto el marketing y los autores eran más libres para crear a su gusto; actualmente estamos limitados en muchos aspectos: por los estudios de mercado, el target o el fanservice,  aunque paradójicamente es también ahora cuando nuestro trabajo se empieza a considerar Arte. Si he de ser sincero, me gustaría que todo funcionara como en los años 80 y principios de 90´s, donde podía actuar con libertad. Si tuviera esa libertad hoy día, me gustaría dirigir algo destinado a los niños pequeños, de unos tres años, una parte del publico muy importante y que me parece descuidada.

El señor Nagahama junto al fotógrafo José León (izquierda) y el entrevistador Antonio Míguez.

Concluyendo

Como suele ocurrir en este tipo de encuentros, al concluir la entrevista le pregunté al señor Nagahama si podría ser tan amable de firmar en el pack DVD de Mushishi que llevé para la ocasión. La sorpresa fue que no solo estampó un simple autógrafo, sino que comenzó a trazar líneas a gran velocidad hasta conformar la imagen de  Ginko, el protagonista de la serie, armoniosamente insertada en la cubierta. 

Firmas

Nos despedimos dando las gracias a la organización de Ficzone —sobre todo a Eladia Gómez— por su inmejorable predisposición durante la entrevista al señor Hiroshi Nagahama,  y particularmente a nuestro amigo José León por su magnífico soporte técnico.


Fuentes:

  • Entrevista realizada por Antonio Míguez [CoolJapan.es]
  • Soporte técnico por José León Torres
Bio del autor

Antonio Míguez

Antonio Míguez Santa Cruz, profesor colaborador honorario de la Universidad de Córdoba y miembro del Grupo de investigación de Frontera Global de la Universidad de Alcalá. Sus líneas de investigación giran en torno al contacto entre ibéricos y japoneses durante los siglos XVI y XVII, así como sobre el Cine fantástico japonés. Ha sido autor de varios artículos de revistas científicas y episodios de libro, además de organizar congresos y seminarios de temática japonesa.