La fotografía de Masao Yamamoto

4026 vistas 1 comentario
Masao Yamamoto

Masao Yamamoto es un fotógrafo natural de Gamagōri, una ciudad perteneciente a la prefectura de Aichi, en Japón. Nacido a finales de la década de los cincuenta, Yamamoto estudió pintura antes de escoger la fotografía como medio de expresión artística.

Es conocido por sus obras de pequeño formato, que tratan de individualizar las impresiones fotográficas como objetos propiamente dichos. Si tenéis curiosidad por conocer a fondo a este gran maestro de la fotografía, no dudéis en seguir leyendo.

Una carrera vertiginosa

El inicio de su camino artístico y laboral nació en Japón, pero Masao Yamamoto poco tardó en cambiar de horizontes. Y es que desde muy temprana edad comenzó exponiendo tanto en su país natal, como en Italia.

No fue hasta hace poco más de dos décadas cuando su carrera tuvo un giro radical. Así, en 1994 realizó su primera exposición individual, siendo un acontecimiento por todo lo alto. Esta se emplazó en la Shapiro Gallery, en San Francisco, gracias a una serie de trabajos titulados «A Box of Ku».

Tan solo un par de años después, consiguió formar un nombre en el panorama internacional, gracias a una muestra en la Yancey Richardson Gallery de Nueva York. Con ello se convirtió en un fotógrafo de índole internacional.

Desde entonces su presencia es más que habitual en galerías y museos de todo el globo, teniendo obras repartidas en Estados Unidos, Europa, Rusia, Brasil y Japón. En España podemos contemplar su obra en la galería Vaid Foto de Barcelona. Su obra ha aparecido en los grandes medio internacionales así como en las principales revistas de arte.

Colección Shizuka, obra de Masao Yamamoto

La obra de Masao Yamamoto

La sutileza y delicadeza de la obra de Masao Yamamoto le convierten en un artista de suma importancia. Su fotografía, sencilla en apariencia, pero cargada de metáforas, es capaz de transmitir a un amplio público.

Para crear sus obras de gran belleza, Yamamoto trabaja en su estudio cercano a su vivienda, en Yatsugatake Nanroku, en la prefectura de Yamanashi. Allí, rodeado de una imponente naturaleza, se deja influir del paisaje para crear piezas únicas.

Esto se deja ver en su obra, de la que es muy característica sus altísimas montañas se vuelven pequeñas en impresiones de apenas 10 o 15 centímetros de largo. Aquí, la naturaleza deja de formar parte de una escena para convertirse en el sujeto principal de su trabajo.

Su trabajo refleja una calma y serenidad únicas, que recuerdan a aquellas enseñanzas de las religiones orientales principales. De hecho, el fotógrafo japonés ha afirmado que en las enseñanzas del taoísmo es donde nace su interés por mostrar los tesoros que la naturaleza guarda, los cuales cataloga de puros y sin mancha.

Llama la atención que, a pesar de realizar trabajos cuyo objeto principal es el medio ambiente, apenas existe color en la fotografía de Masao Yamamoto. Y es que la limpieza y sencillez queda de esta forma mejor reflejada.

Una fotografía influenciada por la pintura

Al igual que el pintor difumina con el pincel los límites de la figura, el fotógrafo se sirve de su objetivo para enfatizar en lo que considera prioritario, desdibujando en muchos casos aquello que está en segundo plano. Esto es una constante en la obra de Masao Yamamoto.

La obra de este fotógrafo japonés suele desdibujar el límite entre lo pictórico y lo fotográfico, ya que realiza experimentos varios sobre la superficie impresa. Esto le permite a Yamamoto crear obras con efectos únicos e inimitables, tiñendo con té o pintura el positivo fotográfico. También es habitual ver rasgados en su obra. Todas estas técnicas, influencia sin duda de las vanguardias artísticas, hacen de su trabajo algo inimitable y tremendamente atrayente.

Un ejemplo de ello, podemos verlo en las obras pertenecientes a su colección «A Box of Ku», donde a pesar de fotografiar objetos naturales, casi parecen los trazos de tinta sobre un papel, o una derivación hacia lo abstracto de la caligrafía japonesa.

Colección A box of Ku, obra de Masao Yamamoto

Detrás de una imagen de Masao Yamamoto

Tal como hemos mencionado antes, la sencillez y simplicidad inundan la obra de Masao Yamamoto. Sin embargo, tras ella, una enorme complejidad conceptual configura el resultado final de la imagen que contemplamos. Y es que, tal como el autor afirma, su trabajo, más que capturar imágenes, congela y evoca recuerdos.

En sus instantáneas, podemos ver diferentes bodegones, desnudos y paisajes, todos ellos con la naturaleza como constante y nexo de unión. A través de sus impresiones a veces crea obras aún más complejas, como instalaciones artísticas donde muestra imágenes aún mayores a través de sus fotografías de pequeño tamaño. Todo ello hace que veamos la obra de Masao Yamamoto como parte de una realidad aún mayor; como una ventana hacia un mundo aún más complejo, aunque siempre sereno.

Colección Kawa Flow, obra de Masao Yamamoto

Para terminar

Con la cabeza y el corazón serenos, la obra de Yamamoto es sin duda algo digno de contemplación y reflexión, que nos invita a hallar esa calma tan necesaria en estos tiempos marcados por el rápido reloj.

La naturaleza presente en su trabajo hace que pensemos además, en el medio ambiente, lanzando un mensaje de ecologismo y conciencia para con lo que nos rodea, sabiendo que formamos parte de esa realidad aún mayor a la que también pertenece la obra. Por ello, se nos presenta a la naturaleza como pequeños oasis en donde refugiarnos, lugares y sujetos de vital importancia no solo para el artista, sino para nosotros mismos como espectadores. Es aquí donde debemos aprender a respetarla tanto como a nosotros mismos.

Esperamos que hayas disfrutado de la obra de este gran artista, y que tengáis la suerte de visitar y contemplad alguno de sus trabajos. Si es así, contadnos vuestras impresiones en los comentarios.


Fuentes

Bio del autor

Macarena Torralba

Licenciada en Bellas Artes en la U. de Sevilla, actualmente es doctorando en la misma universidad. Estudiante de diseño y apasionada por el arte y la cultura nipona.