El japonismo de Vincent van Gogh

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Hace un tiempo os mostramos algunos de los ejemplos más relevantes del japonismo a nivel europeo, dejando muchos otros grandes maestros en el tintero. De entre las muestras, estuvimos hablando sobre Van Gogh, quien trabajó especialmente copiando el grabado ukiyo-e. Sobre él, y su estudio sobre la xilografía japonesa, profundizaremos un poco más en esta entrada.

Vincent van Gogh, el artista incomprendido

Vincent Willem van Gogh (1853-1890) es un pintor neerlandés y uno de los máximos exponentes del postimpresionismo. A pesar de su formación autodidacta, su obra conforma una gran colección con más de 900 pinturas, siendo 30 de ellas autorretratos. Además de ello, también realizó cerca de 1600 dibujos.

Desde joven tuvo una gran inclinación hacia el dibujo. Así, su primer trabajo fue en una galería, aunque más tarde se convertiría en pastor protestante y misionero.

Su trabajo como pintor comenzó en 1885 con «Los comedores de patatas». Inicialmente su paleta era sombría y terrosa, aunque poco a poco fue incorporando tonalidades azules que jugaban con los matices cálidos. La luz de sus pinturas la representaba mediante colores vivos, detalle por lo que fue reconocido su trabajo. Su pincelada es única, muy gestual y cargada de multitud de materia. Deja un rastro muy característico, componiendo principalmente a través de espirales y trazos curvos.

Su vida estuvo llena de problemas, los cuales afrontaba mediante la pintura. Se sabe que una figura esencial fue, tanto en lo profesional como en lo personal, su hermano menor Theo, marchante de arte en la capital francesa. Theo fue quien más le apoyó en sus peores momentos, internado en Arlés, donde pasó sus últimos años. Su estrecha relación está documentada en las numerosas cartas que se intercambiaron a lo largo de su vida.

Existe una tendencia a especular que su enfermedad mental influyó tanto en el final de su vida como en su pintura, pero el crítico de arte Robert Hughes cree que las pinturas de van Gogh están ejecutadas bajo un completo control mental. De hecho, el pintor neerlandés jamás trabajó durante los periodos en los que estuvo enfermo.

Finalmente falleció a la edad de 37 años a causa de una herida de bala. A día de hoy aún no se sabe si fue un suicidio o un homicidio involuntario. La calidad de su trabajo no fue reconocida hasta después de su muerte. Así, en 1890, unos meses tras su fallecimiento, se realizó una exposición retrospectiva. Hoy día se le considera uno de los grandes maestros de la historia de la pintura, ya que influyó a enormes artistas del siglo XX. De entre ellos destacamos a los expresionistras alemanes, a los fauvistas como Matisse, Derain, Vlaminck o Kees Van Dongen

Van Gogh y su relación con Extremo Oriente

La revolución industrial japonesa que tuvo lugar durante el Meiji hizo que por un lado, en el país del sol naciente se introdujera la moda del victorianismo. Como se explicó en una entrada anterior, los cambios que llegaron al país donde nace el sol, hicieron crecer a la nación a la par que la acercaban a Occidente.

A su vez, en Europa, el comercio con Extremo Oriente se incentivó, llegando multitud de estampas, mobiliario y pinturas de todo tipo. Esto hizo que los artistas del momento bebieran de corrientes más exóticas, alejándose de aquellos iconos a los que el público ya estaba acostumbrado y buscando en otras culturas fuentes de inspiración.

Van Gogh, por su parte, tuvo contacto con gran cantidad de grabados del estilo ukiyo-e. Principalmente le fascinó la obra de Hiroshige, pero también apreció piezas de Hokusai y Utamaro. A partir de ellos, comenzó a explorar el japonismo realizando copias e interpretaciones bastante fieles de los grabadores japoneses. Ejemplos de ello lo veremos a continuación:

Las 100 vistas al monte Fuji de Hokusai

retratoEn la imagen destacada de esta entrada podemos ver un autorretrato del pintor neerlandés. Van Gogh se sienta en la composición delante de diferente grabados pegados en la pared. Uno de ellos corresponde a una de las 100 vistas al Monte Fuji de Hokusai, como podemos ver en el detalle. Otros pueden ser figuras de geishas de Utamaro y Eisen, las cuales posteriormente trabaja de manera individual.

La courtisane de Eisen

courtesanKeisai Eisen fue un artista japonés perteneciente al estilo ukiyo-e. Además de novelista, este pintor y grabador se especializó en el género bijinga, que podemos traducir como «pintura de mujeres hermosas». Algunas de ellas las podemos contemplar en las grandes colecciones españolas, como el museo de Bilbao por ejemplo.

Es precisamente uno de sus grabados lo que fascinó a van Gogh, quien realizo una copia a óleo, con un marco personal en el que se dibuja un paisaje de bambú, tal como se puede ver en la imagen anexa.

El ciruelo en flor de Hiroshige

cirueloEl artista japonés fascinó enormemente a van Gogh, quien reprodujo varias de sus obras. De ellas destacamos este ciruelo en flor, el cual imita no sólo en la composición, dibujo y color, sino que también copia su inscripción, aun sin saber japonés, como suponemos.

En este caso, el ciruelo en flor fue copiado intentando realizar una pincelada mucho más pausada y no tan gestual, alejándose levemente de su estilo a fin de comprender el ajeno.

Los lirios de Hokusai

liriosDe Hokusai sabemos que su obra fue extensa, y no sólo se limitó al paisaje sobre el enigmático volcán japones. Entre sus grabados encontramos muchas composiciones florales, como por ejemplos los lirios que vemos a continuación.

Así mismo, sabemos que van Gogh no se interesó únicamente en los girasoles, sino que también plasmó otro tipo de flores, de entre las cuales destacamos precisamente los lirios, cuya composición y construcción pictórica nos recuerda mucho a la obra del autor japonés, tal como vemos en la comparativa. Este motivo fue recurrente, plasmándolo en varios jarrones, así como en el campo.

Para terminar

Estos han sido tan solo algunos ejemplos de la fascinación de van Gogh por el arte y la cultura japonesa. No obstante, si queréis ver más de ellos, podéis ver el siguiente vídeo donde se hace una comparativa entre su obra y grandes ejemplos de la estampa ukiyo-e.

Esperamos que os haya gustado y ahora podáis comprender mucho más al artista incomprendido, su legado y su importancia para la historia del arte actual. Comentad a continuación vuestras opiniones.


Fuentes:

Bio del autor

Macarena Torralba

Licenciada en Bellas Artes en la U. de Sevilla, actualmente es doctorando en la misma universidad. Estudiante de diseño y apasionada por el arte y la cultura nipona.

  • Paqui González

    En una conferencia, el profesor David Almazán comentó que muchas de las obras de arte que llegaron a Europa desde Japón, iban envueltas con ukiyo-e como material de embalar .
    Escoger a Van Gogh como ejemplo de la gran influencia del fenómeno del Japonismo en la pintura es un acierto: sus “copias” hablan por si mismas y nadie discute la importancia de Van Gogh en la historia de la pintura.
    Macarena, muchas gracias por tu artículo.