La sociedad japonesa, ¿un colectivo homogéneo? (II)

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lengua y sociedad

Esta semana con la segunda parte sobre el tema de la homogeneidad de la sociedad japonesa. En esta segunda parte nos enfocaremos en la sociolingüística. De esta manera podremos observar una visión más completa de la relación entre la sociedad japonesa y el japonés.

Relación entre idioma, modelo cultural y sociedad

De forma generalizada, el fenómeno lingüístico que afecta más la relación social es el lenguaje honorífico el keigo. Precisamente, las bases de este lenguaje formal se empieza a aprender dentro del núcleo familiar. Por eso, es importante conocer la estructura de la comunidad lingüística. Para ello, nos podemos acercar desde los campos de la sociología, la lingüística y la antropología cultural.

Por un lado, los lingüistas descriiben y explican el lenguaje reconociendo numerosos modelos lingüísticos con unas peculiaridades determinadas. Entonces, los sociológos y los antropólogos observan si estas peculiaridades son promovidos por conductas sociales del momento o están vinculadas a las tradiciones culturales. Al fin y al cabo, el estudio de la lengua y de la comunidad acaban formando un binomio inseparable. En el caso de la sociedad japonesa, lengua y conducta social están fuertemente ligadas y han sido profundamente estudiadas.

¿Qué modelo puede representar la sociedad japonesa?

Si entendemos como modelo la relación entre cultura y sociedad, la lengua es la fuerza aglutinante del caso japonés. La consecución de una serie de objetivos comunes de los japoneses, como el despegue económico de los años sesenta acabó con la crisis de los noventa observamos toda una gama de variedad ideológica que depende mucho de factores tanto políticos omo económicos. No dejan de ser valores colectivos que priman sobre los valores individuales. En este sentido, la lengua también juega un papel importante al aplicar tanto a nivel interno externo valores como “内, uchi” – “本音, honne”, “外 soto”- “建前, tatemae”.

“uchi-honne” vs. “soto-tatemae”

En este caso, uchi y soto están relacionados con lo individual. No dejan de ser conceptos que relacionan el espacio privado con el espacio público. Pero a su vez, también afecta al individuo dentro del colectivo. Como observamos, el “honne”, es lo que realmente piensa uno y el “tatemae” es lo que se dice en público. No dejaría de ser “lo políticamente correcto” y que intenta no romper la armonía social. En este caso, lo que uno realmente piensa queda escondido y solo se expresa en el espacio privado.

De esta forma podemos entender cómo funciona la lengua  japonesa como instrumento vertebrador de la sociedad japonesa. Precisamente para evitar el conflicto social, la ruptura de la armonía colectiva, el japonés se ha convertido en una lengua de estilo indirecto. Para un extranjero observa la sutiliza de las expresiones para negar como un sinsentido lingüístico. Para un observador, la sociedad japonesa es la cultura del ” 一寸, chotto.”

La sociedad japonesa o la cultura del “chotto”

La sorpresa que tiene un estudiante de japonés como lengua extranjero es la impresión de que la negación no existe en japonés. En realidad, sí que existe, pero muy matizadas por perífrasis verbales heredadas de la tradición jerárquica y cultura que imperaba en la sociedad japonesa hasta 1945.

Podemos decir que la cultura del chotto, es la cultura del “pero”, el de poner cualquier excusa para no aceptar una propuesta. Es la cultura de evitar el roce, el conflicto y la ruptura de la paz social. El japonés, dentro del colectivo, social, primará por encima de todo el bien común y el interés general. Quizás pueda ser que esté reñido con los intereses personales, pero, ciertamente, con el interés de conseguir el bien colectivo, también consegue sus propios intereses.

El lenguaje honorífico y su influencia en la sociedad japonesa

En cuanto a evitar el conflicto con el interlocutor, existen numerosas expresiones lingüísticas que sirven para expresar los propios deseos, pero sin hacerlo directamente, escondidos en estructuras gramaticales que dejan el interés personal en manos del interlocutor. Esto sucede en el caso concreto de estar enfermo y querer ir a casa. Para nosotros es muy fácil, lo decimos y punto. Pero en japonés no se debe ser tan directo. Se mostraría una gran descortesía para el superior para ello existe esta curiosa expresión que si se traduce literalmente no tiene ningún tipo de sentido.

ー すみません、頭が痛いので、うちで休ませていただけませんか。(sumimasen, atama  ga itai node, uchi de yasumasete itadakemasen ka).

       Disculpe, me duele la cabeza, me voy a casa.

La traducción de esta frase no es literal, es pragmática y expresa la voluntad real del hablante, es el honne. Lo que realmente está pensando. Pero al estar en la esfera pública, tiene que expresar su deseo de una manera más soslayada. Si no conociéramos estas reglas, ¿cómo se interpreta es frase? La respuesta seria la siguiente:

ー Disculpe, me duele la cabeza, pero, ¿podría recibir el favor de obligarme a irme a descansar a mi casa?

En este caso la literalidad de la frase nos muestra el grado de cortesía, del lenguaje honorífico que se utiliza para expresar el deseo. Es una expresión mucho más compleja que muestra la intención del hablante de abandonar por ese día el puesto de trabajo. Obviamente, los dos  interlocutores conocen las reglas del juego lingüístico y el interlocutor conoce las verdaderas intenciones del hablante a pesar utilizar una frase políticamente correcta.


  • Texto escrito por Sergio Paterna [CoolJapan.es]
  • Fuente original del texto traducido: http://hasegawa.berkeley.edu/Papers/Groupism.pdf
  • Fuente imagen 01:http://www.ugr.es/~labosfor/proyecto10-138/ugr09148/[JVR_LS]TEMA%204_INICIAL.cmap.html
Bio del autor

Sergio Paterna

Blogger, traductor y difusor de la cultura japonesa. Graduado en Estudios de Asia Oriental - Japón - en Universidad Autónoma de Barcelona y finalmente magíster en Lingüística Teórica y Aplicada por la Universidad Pompeu Fabra.