Las estaciones secretas de Tokio

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Estación Zoo Ueno

¿Sabíais que existe una estación que solo puede ser usada por la familia imperial? ¿O que existen estaciones secretas a cientos de metros bajo el suelo? Hoy haremos un recorrido por las estaciones secretas de Tokio.

El sistema ferroviario de Tokio es uno de los más extensos y utilizados del mundo. En esta metrópolis podemos encontrar una de las estaciones más transitadas del mundo: la estación de Shinjuku. Pero este enrevesado sistema también esconde algunas curiosidades y secretos que no todos conocen.

La plataforma imperial (宮廷ホーム)

Plataforma Imperial
Plataforma Imperial, al norte de la estación de Harajuku

Justo al norte de la estación de Harajuku encontramos un andén de apariencia abandonada. La estación de Harajuku se sitúa bajo el parque de Yoyogi, donde también podemos encontrar uno de los templos más importantes de Tokio, el santuario Meiji. Y no solo esto: al otro lado del parque se encuentra el estadio que acogió los juegos olímpicos en 1964, y que tras una remodelación las volverá a recibir el 2020.

Este andén es posible verlo tanto desde un tren de la línea Yamanote como desde la calle, aunque es imposible acceder a él. Se trata de la plataforma imperial, y las vías que parten de ella acaban nada más y nada menos que en residencias imperiales. Fue construido en 1925 cuando la salud del emperador Taisho le impedía desplazarse libremente. Esta línea ferroviaria fue utilizada por este y por sucesivos emperadores para desplazarse a las distintas villas que poseían.

Este andén no se ha usado desde 2001 debido a la apertura de la nueva línea Shonan-Shinjuku. Debido a la popularidad de este medio de transporte, hay más trenes que circulan por Harajuku y es imposible cuadrar los horarios. Además, de cara los juegos olímpicos de 2020, se ha anunciado una ampliación de la estación de Harajuku que probablemente absorba este andén.

La abandonada estación del zoo de Ueno (博物館動物園駅)

La estación del zoo de Ueno es una estación de metro que se inauguró en el año 1933. Su andén tiene la capacidad de cuatro vagones y durante años facilitó el acceso al zoo a millones de personas. La operaba la compañía Keisei Electric Railway. La falta de mantenimiento desde su apertura junto a la modernización de las infraestructuras fueron las principales causas de su declive.

En 1981, Keisei modernizó su flota de trenes añadiendo dos vagones extra. Estos trenes de seis vagones se enfrentaban al problema de un andén tan pequeño. Además, la nueva apertura de la estación Keisei Ueno a menos de un kilómetro al sur propició el desuso de esta estación.

Finalmente, en 1997 se decidió cerrar esta estación. Aún hoy la estructura permanece intacta, aunque con las puertas tapiadas. De hecho, todos los trenes que parten de la estación de Keisei Ueno en dirección norte pasan por su tétrico andén abandonado. Hoy en día, pese a los relativos pocos años que lleva cerrada, nos encontramos con un escenario digno de una película postapocalíptica.

Estación Zoo Ueno
Antigua estación de metro bajo el zoo de Ueno

La reforma de la estación Manseibashi (万世橋駅)

No todas las estaciones que se abandonan tienen el mismo final. De hecho, un claro ejemplo de reaprovechamiento es la estación de Manseibashi. A orillas del río Kanda, entre las estaciones de Ochanomizu (御茶ノ水駅) y Kanda (神田駅) de la línea Chūō, nos encontramos esta antigua estación. Inaugurada inicialmente en 1889 para conectar Tachikawa y Shinjuku por una compañía privada, sería más tarde nacionalizada con la expansión de las líneas ferroviarias de Tokio.

Originalmente, el arquitecto de la estación se inspiró en la estación central de Ámsterdam, pero durante el gran terremoto de Kantō en 1923 quedó derruida. Decidieron entonces reconstruirla de una manera más modesta. Se trataba de una estructura que recuerda a un puente, por donde los trenes circulan por su parte superior. La estación era un simple andén techado a mitad de este puente rodeado por las dos vías que le atravesaban.

Con la apertura en 1925 de la estación de Akihabara, y su proximidad a la estación de Kanda, hizo que la afluencia de pasajeros disminuyese gradualmente. Finalmente, en 1943 se clausuró y permaneció cerrada durante largos años, aunque por sus vías seguían circulando trenes sin parada. Acogió en su base el museo ferroviario desde el año 1971 hasta el año 2006, que se trasladó a Saitama.

Finalmente, en 2012 comenzó la remodelación y restauración, convirtiendo esta antigua estación en un pequeño centro comercial. En su base podemos encontrar diversas tiendas y lo mejor de todo: en el propio andén, ahora acristalado, encontramos una cafetería. Allí podemos tomar algo mientras vemos circular los trenes de la línea Chūō a nuestro alrededor, por las vías que rodean la plataforma.

Manseibashi
Estación de Manseibashi

Los secretos bajo la ciudad

Ahora ya entramos en un terreno más oscuro, puesto que hablaremos de secretos y conspiraciones. El reportero del periódico Asahi, Shun Akiba, publicó en el año 2002 un libro hablando de los misterios subterráneos de Tokio. Según sus investigaciones, existe una extensa cantidad de kilómetros excavados en forma de túneles bajo la ciudad. Tal es la envergadura que muchas de las líneas de metro anunciadas como «nuevas» no son más que la «apertura al público» de algunos de esos túneles. Estamos hablando de las líneas de Ōedo, Namboku y Hanzomon, que probablemente junto a la línea Yūrakuchō en la superficie fueron diseñadas inicialmente con propósitos militares.

Su investigación se basa en la observación de numerosos túneles en los viajes de metro que no aparecen en ningún mapa, o inconsistencias en el trazado de las líneas entre los antiguos mapas y los actuales. Pero hace hincapié en un caso particular, el de la estación de Kokkai-gijidōmae. La estación de Kokkai-gijidōmae es la estación más profunda de la ciudad, situada a 38 metros de profundidad. Conecta subterráneamente con otras estaciones colindantes como la de Tameike-Sanno. Está situada bajo el edificio de la Dieta, el parlamento japonés. Se especula que posiblemente bajo este edificio se encuentra un búnker secreto preparado para un ataque nuclear. A esto se debe que se construyese tan profunda esta estación que además, según cree Shun Akiba, está conectada mediante puertas secretas con el búnker y con el edificio del gobierno. Probablemente esta estación se construyó como vía de escape para los dirigentes del país.

Plano Metro
Plano con algunas de las estaciones de Metro y Ferrocarril

Sin duda, la ciudad todavía esconde algunos misterios. ¿Será verdad que el gobierno esconde algunos secretos que no quieren que sean revelados? ¿Existirán más estaciones y líneas que todavía la gente no conozca?


Fuentes:

Bio del autor

Ramón Sanmatías

Ramón Sanmatías (Segorbe, 1987) estudió Marketing Internacional en la universidad Jaume I de Castellón. Trabaja como programador y diseñador gráfico, y desde siempre se ha sentido atraído por todo lo relacionado con la tecnología. Amante de la fotografía y de la gastronomía japonesa. Lleva más de 10 años organizando y colaborando en eventos a nivel regional. Desde el año 2008 lleva viajando y organizando viajes a Japón.