Sumo: ni arte ni deporte, un modo de vida

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sumo

Puesto que mí compañero Miguel Serrano me ha dado la venia para ello, hoy tengo el placer de hablar de una de las artes y disciplinas japonesas que más me ha atraído desde pequeño: el sumo. El sumo es un estilo de lucha libre nacido en Japón. A diferencia de otras disciplinas deportivas como la lucha grecorromana o el pancracio, en el sumo pierde aquel de los dos contendientes que salen fuera de la arena de combate. Otra gran diferencia con estos estilos es la vinculación religiosa y cultural que lo hacen único dentro de los estilos de lucha libre mundial y el deporte nacional del país del sol naciente.

Doyo de sumo
1- Diámetro del dōyō
2- Ancho del borde
3- Exterior del dōyō
4- Interior del dōyō
5- Largo de la línea de salida
6- Largo de la línea de salida
7- Ancho de la línea de salida
Colores del dōyō
8- Negro
9- Marron
10- Blanco
11-Altura del dōyō

A los luchadores de sumo se les llama rikishi, aunque también los podemos ver nombrados como sumotori. La arena de combate del sumo, llamada dōyō, está hecha de arcilla con arena esparcida en su superficie.  Mide entre 34 y 60 cm de altura. El área de combate está delimitada por un circulo de aproximadamente de 15 shaku (4,55 metros) de diámetro. Esta delimitación se hace mediante una soga fabricada con paja de arroz llamada tawara que está parcialmente enterrada en la arcilla. En el centro de la misma encontramos dos líneas, llamadas shikiri-sen, donde los rikishi deben de posicionarse antes de comenzar el combate.

A la arena que se sitúa alrededor del circulo de combate se la llama ja-no-me, «ojo de serpiente», y está meticulosamente cepillada para usarse como medida determinante en el combate.  El anunciante de los combates, llamado yobidashi, debe de asegurarse antes de cada combate que la zona está totalmente libre de marcas anteriores.

La figura del yobidashi cambia según sus trajes de trabajo. Estas varían desde barrer en la arena de combate, proveer de sal para purificación y muchas más, en general son trabajadores de la Asociación Japonesa de sumo.

Reglas del Sumo

El sumo tiene una gran cantidad de rituales previos y posteriores al combate, pero en sí sus reglas son muy sencillas y vamos a proceder a enumerarlas:

  1. El primer rikishi en salir del circulo de lucha, ya sea con los pies o cualquier parte del cuerpo, pierde el combate.
  2. Si un luchador toca el suelo con cualquier parte del cuerpo que no sean los pies quedará eliminado.
  3. El rikishi que use kinjite, una técnica ilegal como estirar del pelo o arañar, perderá inmediatamente el combate.
  4. Sí el rikishi pierde el mawashi, el taparrabos de seda de los luchadores de sumo, obviamente queda eliminado.

El sumo fuera de su práctica japonesa

Desde que Japón se abrió al mundo después de la era Meiji, muchos extranjeros han entrado llegado a ser luchadores profesionales. Esto en los últimos tiempos ha propiciado que el reinado japonés en el sumo haya decaído, siendo el último gran campeón el recientemente ascendido a yokozuna el luchador Kisenosato. Para darnos una cuenta de la magnitud de la influencia de los luchadores extranjeros, hasta que en el 2016 Kotoshogiku ganara su primer Hatsubasho, de los últimos 58 torneos anteriores, dos fueron obtenidos por europeos y la espeluznante cifra de 56 los ganaron rikishi mongoles.

¿Donde encontrar rikishi?

Si bien Osaka es famosa por sus torneos de sumo, en Tokio la zona de Nakano es famosa por sus establos de sumo, además en Nakano tenemos muchos restaurantes de Chanko-nabe una especie de estofado que es principalmente la fuente alimenticia de los luchadores de sumo.

Otra de las zonas famosas para encontrarnos con rikishi y que tiene  como sobrenombre  el barrio del sumo, es el barrio de Ryogoku. Por sus calles y la estación es muy común encontrar a rikishi vestidos con sus llamativos yukata.  De los seis grandes torneos de los que hablamos antes,  tres se desarrollan en el Salón de Sumo Kokugikan situado en este barrio.

El día del torneo, en la entrada, quienes piden las entradas son ex-luchadores famosos de Sumo convertidos en Oyagata (maestro de un establo de luchadores). ¡Es una oportunidad única para encontrarse con luchadores famosos!

El sumo en la cultura popular

Siendo el sumo una disciplina deportiva / cultural tan atípica y única fue junto con las geishas, el washoku y el arte japonés los estandartes de Japón en el mundo, antes que el movimiento Cool Japan con el anime por bandera fueran la nueva avanzadilla cultural del país.

En los 90 tuvimos nuestra primera incursión al mundo del sumo gracias a las retransmisiones de canal + en abierto. Además, gracias al programa Takeshi’s Castle, tristemente traducido en España como Humor Amarillo, tenía como una de sus pruebas una contienda contra uno de los lugartenientes del malvado general Takeshi usando este arte como medio para el enfrentamiento.

En la WWE, también en los 90 un luchador mejicano cambió su look y estilo haciéndose llamar «yokozuna» y tomando un aspecto muy parecido a un rikishi. Asimismo, el personaje de la serie de películas Austin Powers llamado «Fat Bastard» se vuelve rikishi en la tercera película protagonizando un combate en este arte durante la misma.

Además el sumo, es tremendamente popular aquí os dejamos una muestra mediante una serie de anuncios que han protagonizado rikishi en la tv japonesa… ¡y occidental!

Más adelante hablaremos de la influencia del sumo en la cultura popular japonesa sobre todo en el manganime y videojuegos. ¿Os ha gustado la entrada? ¿Queréis visitar un gran torneo de sumo? En ese caso os recomiendo encarecidamente que leáis la entrada de nuestro compañero Carlos Alfaro: Asistiendo a un gran torneo de sumo.

¿Tenéis alguna duda sobre este atípico deporte? Cualquiera de los redactores de CoolJapan.es os podemos hablar desde nuestra experiencia y os ayudaremos a solventarla. Un saludo a todos y… ¡Dosukoi!


Fuentes:

Bio del autor

Juan Carlos Pérez

Gestor de eventos culturales,Técnico Audiovisual. Presidente de las asociaciones Nozomibashi y Nippon no Michi, Blogger y director del proyecto Cooljapan.es. En ocasiones también soy creador de videojuegos.