Yasunari Ikenaga, un artista de bijinga del siglo XXI

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Yasuri Ikenaga

Hay lectores a los que les sonará el estilo de estas obras. En mi artículo titulado «Chirar-ism, el erotismo suave japonés» incluyo dos ilustraciones del mismo artista. La verdad es que somos privilegiados por vivir en una época en la que se encuentran artistas con tanto talento, asi que aprovechando esta oportunidad, os presento a Yasunari Ikenaga (池永 康晟), pintor de bellas mujeres. Antes que nada, hagamos un breve repaso a la historia del artista.

SEMBLANZA

Ikenaga nació en 1965 en la prefectura de Ōita, en la isla de Kyūshū. En 1984 terminó sus estudios en un instituto especializado en arte. Si bien aprendió pintura al óleo en el instituto, el artista estudió nihonga de manera autodidacta.

NIHONGA Y BIJINGA

Nihonga (日本画, nihon [日本] es «Japón» en idioma japonés; ga [画] significa pintura) es una palabra que nació como contraposición a la pintura occidental, concretamente a técnicas como el óleo, la acuarela, el pastel, etc. Generalmente, en el arte nihonga se usan colores procedentes de piedras preciosas y la seda como lienzo. Puesto que aprendió la técnica de nihonga por su cuenta, le costó bastante tiempo comenzar su carrera como pintor. Aún con todo, su debut dejó un gran impacto en el mundo del arte japonés.

Tiene fama de crear virtuosas obras de bijinga (美人画). Bijin [美人] significa «mujer hermosa» y ga [画] es pintura: es decir, bijinga hace referencia a la pintura de mujeres bellas.

LOS ESPECIALISTAS DE BIJINGA

Puedo enumerar diversos nombres de artistas conocidos en el campo del bijinga, como por ejemplo los pintores de ukiyoe (Ukiyoe [浮世絵] significa «pinturas del mundo flotante», es el arte del grabado) Moronobu Hishikawa, Harunobu Suzuki y Utamaro Kitagawa. Más tarde, en la era Taisho, Takehisa Yumeji obtuvo una gran fama como pintor de bijinga.

Las mujeres de Yasunari poseen una hermosura madura, atractiva y voluptuosa. Incluso me atrevo a decir que tienen cierto erotismo, una especie de sensualidad sugestiva. Se trata del mundo de los adultos. Su cosmovisión se contrapone al concepto de kawaii, la belleza inmadura, inocente. No niego que haya mujeres que están dotadas de ambos tipos de hermosura y quizás uno de los atractivos de una mujer madura bella consista en poseer estos dos tipos de cualidades, pero en este caso la parte dominante sería más bijin que kawaii. Las mujeres de Yasunari son jóvenes de veintitantos que están, literalmente, en la plenitud de su vida, una edad en la que la belleza se equilibra entre bijin y kawaii, aunque ya empiezan a desarrollar más la parte de bijin.

Gracias a la colaboración de Tomoko Sasai de Gallery Art Morimoto hemos tenido la gran suerte de hacerle algunas preguntas al artista. A continuación os dejamos con la entrevista.

ENTREVISTA

「水瓜・樹子」 ©IKENAGA YASUNARI
「水瓜・樹子」 ©IKENAGA YASUNARI

Cool Japan: ¿Tuvo algún motivo concreto para empezar a dibujar?

Yasunari Ikenaga: Cuando tenía tres años estaba cansado de jugar con el barro. Entonces noté una corriente de aire y alcé la vista al cielo: un platillo del color plomizo de ciertas nubes se hallaba sobre mí. Sentí que había venido más allá de aquel plato de plomo. Al mismo tiempo, percibí que había venido aquí a pintar y luego volvería más allá del platillo. Creo que la memoria de mi vida anterior me condujo a dibujar en la actualidad, por eso nunca soñé con ser pintor ni tuve ilusión de serlo, como si uno naciera como humano pero no quisiera serlo. Así como otros desean ser mejores personas, yo deseo vivir como buen pintor. El motivo por el cual he podido vivir como pintor es el hecho de que no tengo ningún talento especial.

「季節風茶房の娘」 ©IKENAGA YASUNARI
「季節風茶房の娘」 ©IKENAGA YASUNARI

CJ: ¿Tiene algún artista preferido en España o en el mundo hispano?

YI: Cuando tenía ocho años, fui a casa de mi amigo de siempre y me introduje a escondidas en el despacho de su padre. Allí había un libro sobre grandes obras de arte, muy bonitas. Vi una colección de pinturas de Salvador Dalí. Con el bochorno y la humedad de aquel verano, eché un vistazo con mi amigo y su hermana menor a los tiernos objetos y a las sombras de cipreses pintados por Dalí, que nos parecían eróticos e incitantes. En ese momento comencé a tener consciencia de la sexualidad.

「困る・愛美」 ©IKENAGA YASUNARI
「困る・愛美」 ©IKENAGA YASUNARI

CJ: Percibo que sus obras de bijinga representan la belleza actual y, al mismo tiempo, universal. ¿Puede hablarnos sobre cómo es para usted el encanto de las mujeres y qué tipo de mujeres le parecen atractivas?

YI: Tiendo a enamorarme de mujeres de veintidós años. Sin tener una explicación concreta, siempre caigo en esta situación. Deduzco que los veintidós años es la edad en la que las mujeres superan la adolescencia, donde su orgullo prevalece sobre su experiencia. Es la primera vez que su experiencia adquiere equilibrio respecto a su orgullo. Las mujeres de esta edad tienen un extraño brillo, son más dulces y, al mismo tiempo, más caprichosas que las mujeres de otras generaciones.

「睨める・穂波」 ©IKENAGA YASUNARI
「睨める・穂波」 ©IKENAGA YASUNARI

CJ: Le pregunto ahora más concretamente. ¿Cuál es la peculiaridad en la belleza de las mujeres japonesas?

YI: Ahora tengo cincuenta años. Ya no me atrevo a acercarme a las mujeres a ciegas ni de manera irresponsable. Las mujeres son como una fuente, hacen surgir el agua con tranquilidad en el fondo de la espesura. Al adentrarme en esta maleza y mirar en la fuente, veo reflejada mi figura, un pintor miserable en el comienzo de la vejez. Si toco su superficie con un dedo, las ondas que produce el agua en círculos concéntricos hacen mi figura miserable todavía más fea. Sin embargo, no puedo evitar besar la superficie del agua y continuar bebiendo de ella. Las mujeres son como una fuente, una fuente que contiene crueldad. Los párpados y los labios mojados con abundante humedad, y el negro pelo negro enredándose en su curvado cuerpo. Su comportamiento es como si fuera un silencioso y ligero oleaje. Siento que las mujeres japonesas poseen una hermosura que se puede asemejar a una fuente.

「泡疼ぐ・真美」 ©IKENAGA YASUNARI
「泡疼ぐ・真美」 ©IKENAGA YASUNARI

CJ: ¿Alguna vez ha creado obras con un modelo que no sea japonés (el maestro dibuja a hombres japoneses, aunque mucho menos que las mujeres)? ¿En un futuro tiene planes de dibujar extranjeros?

YI: A los 16 años entré en un instituto especializado en el arte. Al principio aprendí a copiar esculturas romanas y la anatomía renacentista, supongo que cualquier estudiante de pintura lo hace. Somos orientales. Sin embargo, llevamos una vida cuyo canon ideal es el occidental. Las adolescentes se quejan de no tener el pelo de color claro ni las piernas largas. No obstante, soy japonés. Conozco la belleza de las japonesas. Pintarla es mi misión y, antes que nada, es mi mayor placer. Tengo la intención de continuar pintando durante más tiempo a las mujeres japonesas.

「いのちけずること・まりえ」 ©IKENAGA YASUNARI
「いのちけずること・まりえ」 ©IKENAGA YASUNARI

CJ: Por último, sea tan amable de dejar un mensaje para nuestros lectores.

YI: Crecí en un pueblo de un puerto de Kyūshū hasta los dieciocho años. Las mujeres del pueblo de pescadores son todas muy dulces, sin excepción, y los hombres son tímidos e inocentes. Y todos son románticos. No he ido nunca a España, pero imagino que allí vive gente parecida a ellos, porque los excelentes artistas que nacieron en España me hechizaron en la adolescencia.

***

Para realizar este artículo he tenido la ocasión de contactar varias veces con el pintor durante más de cuatro meses. Es un artista popular, me contestó durante la preparación de las exposiciones que celebró en octubre, además de sus propias reuniones y entrevistas. Su manera de narrar me transmitió su personalidad, muy honesta y artística.

Dependiendo de la cultura, y también de la época, el canon de belleza varía en gran medida. Para ser sincera con vosotros, no hay muchos japoneses que consideren realmente guapas a las bellezas de la era Heian. No digo que no lo fueran, sino que su hermosura no corresponde a la actualidad. Las mujeres bonitas de un lugar no siempre son hermosas para la gente que pertenece a otra cultura y viceversa. ¿No es una cruda realidad que las mujeres tienden a sufrir el destino de ser juzgadas por su figura mucho más que los hombres?

Las mujeres japonesas pintadas por Yasunari Ikenaga son hermosas para los japoneses de ahora. Son tan atractivas como provocativas, y tan reales como si estuvieran por encima de la gente a la que observan. Ellas han logrado la vida eterna con su cristalización sobre el papel. Puedo percibir las historias que habrían nacido entre el artista y las modelos. Me siento feliz de poder presentaros a este artista actual de bijinga, Yasunari Ikenaga.

Para terminar, dejo un saludo para el artista de parte de CoolJapan.es:

池永康晟先生、お忙しい中ご協力いただきましてどうもありがとうございました。先生の描く美しい日本人女性がスペイン文化圏でより知られるようになることを願い、また、スペインへの訪問をお待ちしております。今後のご活躍をCoolJapan.es一同お祈り申し上げます。


Fuentes:

Bio del autor

Lisa Kobayashi

Profesora de japonés, traductora, ensayista, articulista y prologuista de obras literarias. Nacida en Iwate, en el norte de Japón, tras vivir en Kioto, Yokohama, Tokio y Hong Kong, llegó a España a finales de 2008. Se declara apasionada del baile español y del flamenco.