Japoneses en el mundo del videojuego: Hideo Kojima (II)

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Hola, lectores, tras una temporada sin poder dedicarle tiempo al señor Kojima por motivos de trabajo, por fin os puedo ofrecer la segunda parte de mi artículo sobre el creativo japonés, recientemente galardonado por su carrera en el Brazil Game Show. Sin más preámbulos, continúo justo donde concluí la anterior, tras la publicación de Metal Gear Solid (1998). Como en el anterior artículo sobre Hideo Kojima, he de avisar a los lectores que se desvelarán importantes elementos de la trama de diversos videojuegos. Tras esta entrada, se publicará una tercera, que será la final, y que tratará sobre los proyectos de Hideo Kojima hasta la actualidad.

 

El nuevo milenio. Metal Gear Solid 2: Sons of Liberty y otras franquicias de Kojima

En 2001, Konami puso a la venta la que sería la siguiente entrega de Metal Gear, Metal Gear Solid 2: Sons of Liberty. En este videojuego, que fue anunciado en todas partes, y donde todos sus anuncios y tráileres así lo mostraron, el protagonista iba a volver a ser Solid Snake… Hasta que finalmente los jugadores pudieron disfrutar del título en sus hogares, y se reveló que, tras finalizar el prólogo, el verdadero protagonista sería Raiden y no Snake.

El juego comienza en el año 2007. Un carguero navega por el río Hudson de Nueva York, y este título comienza con una misteriosa figura caminando por un puente… El enigmático sujeto, no resulta ser otro que Solid Snake, que, tras soltar su cigarro, se prepara para abordar un carguero, en una de las secuencias introductorias más recordadas por los entusiastas del mundo del videojuego. Metal Gear Solid 2 sería un juego pionero en mostrar sincronía labial en los rostros de los personajes, y también en incorporar animaciones de gran calidad para la época, realizadas mediante captura de movimiento. Snake ahora trabaja junto a Hal Emmerich en la organización Philantropy, creada por él junto a Otacon y Mei Ling, y especializada en la desactivación y el boicot a futuros proyectos relacionados con armas como los metal gear.

La misión de Snake en este prólogo, es la de reunir pruebas sobre la construcción de un nuevo tanque bípedo Metal Gear, llamado Ray. Solid Snake, tras infiltrarse con éxito, y enfrentándose a un grupo mercenario dirigido por Sergei y su hija Olga Gurlukovich, logra reunir fotografías que incriminan al cuerpo de marines de los Estados Unidos, pero, de repente Ocelot entra en escena, robando el arma, y provocando el hundimiento del carguero. Ocelot formaba parte del grupo mercenario de Gurlukovich, pero dispara tanto a Sergei como al comandante de los marines, Scott Dolph, y huye con el arma bípeda.

Años más tarde, en 2009, entra en escena el auténtico protagonista de esta entrega, Raiden, con una introducción muy similar a la de Solid Snake en Metal Gear Solid, ya que va equipado con un equipo de buceo, que además, le tapa el rostro. Incluso el coronel Campbell se refiere a él como Snake durante el principio de su misión. El objetivo de Raiden es localizar y rescatar a una serie de rehenes, entre los que se encuentra el presidente de los Estados Unidos de América. Rehenes que se encuentran retenidos en una planta de descontaminación llamada Big Shell, ubicada a 30 kilómetros aproximadamente de la isla de Manhattan, en alta mar.

Raiden, protagonista de la mayor parte de la historia de Metal Gear Solid 2: Sons of Liberty.
Raiden, protagonista de la mayor parte de la historia de Metal Gear Solid 2: Sons of Liberty.

 

En esta misión, Raiden se enfrentará a un grupo terrorista denominado Sons of Liberty, cuyo líder, dice ser el mismísimo Solid Snake. El grupo Dead Cell prestará apoyo a los terroristas, que pretenden destruir Big Shell, ocasionando con ello un terrible desastre en el ecosistema. Un equipo de fuerzas especiales de los SEALs estadounidenses se ha infiltrado también en el lugar, siendo todos asesinados por Dead Cell, salvo dos miembros, Peter Stillman e Iroquois Pliskin.

Ambos ayudarán a Raiden a desactivar varias bombas colocadas en puntos estratégicos por el personaje Fatman, uno de los miembros de Dead Cell, experto en explosivos, y que más tarde, se revelará como antiguo alumno de Peter Stillman antes de convertirse en terrorista, lo que ha estado atormentando al experto artificiero durante años, junto al haber fracasado en la desactivación de una bomba en una iglesia, tiempo atrás, llegando incluso a fingir estar herido para no resultar repudiado. Stillman cae en una trampa explosiva de Fatman, y dará su vida para evitar una catástrofe mayor, avisando a Raiden y Pliskin de que otra bomba similar estaba colocada en otra parte de Big Shell, evitando así Raiden que Big Shell se hunda.

Pliskin y Raiden logran dar con los rehenes, y, mientras planeaban sacarlos de allí con vida mediante la ayuda de un helicóptero, el líder de los Sons of Liberty aparece. Pliskin ayuda a Raiden en su enfrentamiento, que termina cuando dicho líder huye con la ayuda del Metal Gear Ray. Finalmente, Pliskin revela que él es el verdadero Solid Snake (siendo su piloto nada menos que Otacon). Ambos descubren que Big Shell en realidad estaba siendo utilizado como una tapadera para albergar a Metal Gear Ray.

Es en este videojuego en donde la trama de Metal Gear comienza a complicarse. Raiden averigua, con la ayuda del presidente estadounidense, James Johnson, que en realidad la democracia no está siendo aplicada, y que en secreto, el país está siendo controlado por una organización secreta llamada los Patriots (los Patriotas).

Raiden también descubre que el líder de la organización Sons of Liberty, es en realidad Solidus Snake, un clon perfecto de Big Boss (y por ende, “hermano” de Solid y Liquid Snake) y que, bajo la identidad de George Sears, fue el anterior presidente de los Estados Unidos. Solidus se reveló contra los Patriots, y formó el grupo terrorista para escapar de su control, tras caer en desgracia ante la organización despué del fracaso de Shadow Moses, incidente en que Solid Snake frustró los planes de la organización.

Solidus Snake, líder del grupo Sons of Liberty. Es otro de los clones de Big Boss, y su parecido con él es aun mayor cuando durante el transcurso de Metal Gear Solid 2, pierde un ojo.
Solidus Snake, líder del grupo Sons of Liberty. Es otro de los clones de Big Boss, y su parecido con él es aun mayor cuando durante el transcurso de Metal Gear Solid 2, pierde un ojo.

 

Big Shell esconde el llamado Arsenal Gear, donde se oculta una inteligencia artificial empleada por los Patriots para llevar a cabo su control de la información. Ocelot mata al presidente estadounidense, y Raiden intenta llegar al núcleo de Arsenal Gear para destruirlo. Entonces Raiden conoce a Emma Emmerich, una ingeniera y experta en inteligencias artificiales, que planea ayudar a Raiden a destruir la IA de los Patriots, conocida como GW. Emma resulta ser la hermanastra de Otacon, y la informática tras la “mente” de GW. También quien, en secreto, desarrolló un virus para destruirla en caso de que fuera necesario. Raiden logra rescatar a Emma, llegando incluso a bucear cargando con ella durante una sección inundada de Big Shell (Emma no sabe nadar, ya que está traumatizada por la muerte de su padre, que murió en una piscina cuando era niña).

E.E. (como Otacon llama a su hermanastra) resulta herida por Vamp, uno de los miembros de Dead Cell, resultando sus heridas mortales. Será una de las escenas más emotivas de la saga la despedida entre Otacon y su hermanastra, habiendo Emma odiado a su hermano por no acudir al rescate de su padre (en realidad, el padre de Otacon), y posteriormente irse de casa. Emma se reconcilia con su hermanastro, y Otacon, destrozado, no podrá perdonar a Vamp por lo que ha hecho, recibiendo el apoyo de Snake, ahora su camarada y amigo. Aparentemente, Vamp es derrotado durante su enfrentamiento con los protagonistas.

Esta escena es una magnifica demostración de cómo el personaje de Otacon ha evolucionado de ser el clásico personaje secundario del científico preso en una base enemiga, a ser un hombre fuerte, cuya misión es lo más importante para él.

Imagen perteneciente a la escena de la muerte de Emma Emmerich.
Imagen perteneciente a la escena de la muerte de Emma Emmerich.

 

Tras esta secuencia, Otacon logra escapar con los rehenes de Big Shell, pero Raiden es capturado por Olga Gurlukovich, que era la líder de los mercenarios de Gurlukovich restantes. Raiden se encuentra, momentos después, en una sala de tortura en la que Solidus Snake le recuerda su infancia como niño soldado durante la Guerra Civil de Liberia (1987/1997), en la que Solidus fue su mentor. Solidus revela a Raiden que en realidad este último ha sido todo este tiempo agente de los Patriots sin siquiera saberlo. Al salir Solidus de escena, Olga contacta con Raiden y lo libera de su prisión, comentándole que fue extorsionada para proteger a su hija. Olga además se hizo pasar por Mr. X, una identidad falsa que, junto a un traje de cíborg ninja, empleó para ayudar a Raiden durante la aventura. Raiden más tarde recibiría de Olga una espada, y él asumiría, en entregas posteriores, el papel de ninja cibernético tan propio de la saga. Solid Snake permitió que capturasen a Raiden para poder llegar a Arsenal Gear por sí mismo, aprovechando que sus enemigos estarían ocupados con Raiden.

Durante su huída, Raiden se encuentra desnudo y sin equipo, y el coronel Campbell le contactará numerosas veces, actuando y hablando de forma completamente absurda y errática, revelándose más tarde, gracias a las investigaciones de Otacon, que el coronel Roy Campbell está retirado, y que Raiden se encontraba hablando con un programa creado por la inteligencia artificial GW, que estaba suplantando al coronel. La propia Rosemary, novia de Raiden, estaba ayudando a este durante su misión como asistente, y revela a Raiden que está embarazada, momentos antes de cortarse la comunicación.

Raiden se enfrentará entonces a decenas de Metal Gear Ray (se desvela que Arsenal Gear era también un soporte para transportarlos) mientras Snake lucha contra Fortune, una de los miembros de Dead Cell, e hija del comandante asesinado por Ocelot dos años antes, Scott Dolph. Olga es asesinada por Solidus mientras esta intentaba proteger a Raiden durante este enfrentamiento.

Ocelot, finalmente revela que él también es un agente de los Patriots, y que toda la misión de Big Shell se trataba de una repetición del incidente de Shadow Moses, preparada para crear a otro soldado perfecto, que igualase a Solid Snake y Big Boss: Raiden. Ocelot es poseído aparentemente por el brazo implantado de Liquid Snake, tomando control de él la personalidad del líder de Foxhound, y revela a los protagonistas su deseo de dar caza y acabar con los Patriots, tras lo que se monta en el primer Metal Gear Ray y escapa del lugar.

Ocelot antes de huir del Arsenal Gear con el Metal Gear Ray.
Ocelot antes de huir del Arsenal Gear con el Metal Gear Ray.

 

Raiden tendrá entonces un enfrentamiento final contra Solidus Snake, tras chocar el Arsenal Gear con la costa de Manhattan, cayendo los dos personajes sobre el tejado del Federal Hall. Solidus revela a Raiden su deseo de asesinarle para usar las nanomáquinas que éste tiene implantadas, para así dar con los Patriots y asesinarles, y tras eso formar una nación libre de su control, llamada Sons of Liberty, un nombre basado en una organización del mismo nombre, que se sublevó contra el gobierno británico en la época de las trece colonias de Estados Unidos.

La IA de los Patriots contacta a Raiden, forzándole a matar a Solidus si quiere proteger la vida del bebé de Olga, y la de Rosemary. Tras derrotar a Solidus, Raiden tiene una última conversación con Solid Snake, en la que éste le dice que por fin es libre de rehacer su vida, y dejar de ser una marioneta, como lo fue él mismo años atrás. Raiden se reune con Rose, y Snake parte para dar caza, junto a Otacon, a los Patriots (se revela que en realidad, los miembros fundadores cuyos datos habían conseguido gracias al disco del virus de Emma, estaban todos muertos).

Este videojuego muestra la preocupación del equipo de Kojima por el estado de la sociedad digital y de la información, siendo el propio Raiden, un reflejo del jugador. Un agente novato, cuyo diseño se aleja del estereotipo de hombre curtido y soldado perfecto, para colocarnos al joven Raiden, con un aspecto más débil. Raiden comparte con el jugador el hecho de que parece no saber absolutamente nada de lo que está pasando a su alrededor, sintiéndose una marioneta por parte de poderes más grandes.

Los Patriots, no son sino un reflejo por parte de Kojima del estado de la sociedad actual, en que absolutamente toda la información es filtrada, censurada, o catalogada por grandes empresas, adelantándose varios años al fenómeno que supondría el estudio de los memes de internet, y del control que, sobre la información, realizan grandes empresas o las agencias de inteligencia de diversos países.

En sus personajes, es donde se mostrará un nuevo giro en la franquicia. Ocelot resultará ser un villano más complejo de lo que pensábamos, habiendo usado a Liquid anteriormente para perseguir a los Patriots, y sobrándole incluso su compañero de armas, Sergei Gurlukovich. Olga será utilizada por sus habilidades en combate y sus fuertes ideales, como el amor por Rusia y por su hija, siendo finalmente asesinada. Durante la aventura, interpretó a un cíborg ninja, emulando a Gray Fox como guía de Solid Snake durante su misión en Shadow Moses.

Por su parte, Solidus Snake será la figura del antihéroe, que comienza siendo el villano de la aventura. Gracias a las revelaciones que sobre este personaje se hacen, tanto el jugador como Raiden admirarán su deseo de liberar al mundo del control de los Patriots, aunque sus métodos sean brutales. El juego ofrecerá gran variedad de situaciones, mejorándose los distintos métodos para suferar las fases, y también los controles.

La inteligencia artificial de los enemgos ha mejorado, pudiendo detectarnos al ver nuestra sombra, y además, los soldados emplearán tácticas de escuadra, cooperando y coordinándose para encontrarnos, y siendo posible hacer uso de la luz para impedirles encontrarnos. Sons of Liberty tendrá también un enorme enfoque cinematográfico, aprovechando la superior tecnología disponible durante su época, ofreciendo escenas muy emotivas y bien rodadas a los jugadores, aunque, y esto veremos que Kojima lo hará años más adelante, carece del apoteósico final de juego que muchos estuvieron esperando.

En este videojuego se trata de la preocupación por el medio ambiente, y del impacto que tiene el control de los distintos gobiernos, sobre la concepción de la historia. Al tratarse de una simulación toda la misión, una mascarada por parte de los Patriots, se habla del problema de la “digitalización” de lo militar, creando distintas simulaciones y videojuegos para los soldados y civiles, de forma que piensen que la guerra es algo lejano y no tan terrible. Raiden será como el jugador, alguien sacado de sus simulaciones, para encontrarse, de repente ante un problema real.

En 2002 sería relanzado como Metal Gear Solid 2: Substance, e incorporaría nuevas escenas, nuevas misiones (en las que podríamos incluso controlar a Snake), y un paquete de misiones de RV (realidad virtual), emulando las del primer Metal Gear Solid. No obstante, estas misiones no tienen peso argumental en la historia principal, aunque sí resultará interesante el añadido de The Document of Metal Gear Solid 2, un documental interactivo que muestra el cómo se hizo de este videojuego.

En el año 2001 vio también la luz una nueva franquicia creada por el equipo de Kojima, Zone of the Enders, una serie de juegos de ciencia ficción en que los usuarios controlan a un personaje que pilota a un robot de combate. Gira en torno a unas colonias mineras de humanos que han llegado a Marte y Júpiter, y extraen recursos de lugares como la luna Calisto. Los colonos son muy mal vistos por los terrícolas, llegando las autoridades de la Tierra a gravar con terribles impuestos a estas colonias, que se rebelan contra ella.

Existen varios de estos grupos, siendo el más destacable, BAHRAM, que persigue tomar el control de unos trajes de combate (robots pilotables llamados “frames”), y también hará acto de aparición una super arma llamada Aumaan, y capaz de destruir sistemas solares al completo. La franquicia cuenta con dos juegos principales, y narra la historia de dos pilotos, Leo (el de la primera entrega), y Dingo Egret (que será el protagonista de la segunda parte, The 2nd Runner, de 2003), en su lucha contra la organización BAHRAM, que planea utilizar Aumaan. Tras la expulsión de Hideo Kojima por parte de Konami, se canceló una tercera parte y futuros proyectos sobre la serie, que sí contaba ya con dos animes.

Imagen del videojuego Zone of the Enders: The 2nd Runner, en su versión HD, de 2012.
Imagen del videojuego Zone of the Enders: The 2nd Runner, en su versión HD, de 2012.

 

Otra franquicia creada por Kojima durante esta época fue Boktai, que contó con dos entregas para Gameboy Advance, y que gira en torno a un cazavampiros que emplea un arma solar para derrotar a sus enemigos. Esta franquicia contó con dos iteraciones (The Sun is in Your Hands, de 2003, y Solar Boy Django, de 2004). Ambos juegos aprovechan el sensor fotométrico incluído en el cartucho, que hace que el arma de Django sólo funcione de día (detecta los rayos uva), haciendo que los jugadores tengan que jugar durante las horas diurnas. Si el arma del jugador se queda sin munición y no nos encontramos en una zona donde llegue la luz solar o sea de noche, tendremos que evitar a los enemigos.

Un equipo dentro de Konami, junto con el estudio Silicon Knights, realizó en 2004 un remake de Metal Gear Solid (llamado The Twin Snakes) para la videoconsola Gamecube, que aprovechaba el motor gráfico de Metal Gear Solid 2, así como sus nuevas mecánicas (como el apuntado en la vista en primera persona), e incorporaba la participación del director de cine Ryūhei Kitamura, para dirigir las escenas de acción del Metal Gear Solid original, que fueron rehechas para la ocasión.

En 2004 también vio la luz una nueva entrega de Metal Gear para la consola portátil de Sony, PSP, llamada Metal Gear Acid, y se trataba de un videojuego de estrategia con cartas, que incorporaba una historia completamente original y fuera de la línea de continuidad oficial de Metal Gear. El término ACID, consiste en las siglas de “Active Command Intelligence Duel”. Le seguiría una secuela en 2006, Metal Gear Acid 2.

 

Snake Eater. La Guerra Fría y el pasado de Big Boss

También se publicó en 2004 la siguiente entrega central de la saga, Metal Gear Solid 3: Snake Eater. Le seguiría en 2005 una nueva versión, Subsistence, con extras como un modo nuevo de cámara en tercera persona (la primera vez en la franquicia en que la cámara será libre y no fija). Se considera uno de los mejores videojuegos de la franquicia, y también uno de los mejores de sigilo de la historia.

Este juego nos traslada a 1964, a la Unión Soviética, en lo que sería el pasado y orígenes de Big Boss. Todo el videojuego resulta ser un verdadero homenaje a clásicos del cine como Los cañones de Navarone (1961), La gran evasión (1963) y El desafío de las águilas (1968); así como también a la franquicia literaria y de películas de James Bond, creada por el escritor Ian Fleming en 1953. Todos estos productos están relacionados con el género bélico, de suspense y espionaje, así que la decisión de Kojima de trasladar esta aventura a los orígenes de Big Boss como agente secreto, justo en esta época, en plena Guerra Fría, no fueron casuales.

Kojima y su equipo intercalarán todo un plantel de personajes ficticios (todos los protagonistas de este juego y personajes secundarios lo son), con personajes reales como los presidentes Nikita Kruschev y Lyndon Baines Johnson, de la Unión Soviética y los Estados Unidos de América, respectivamente. Se hace así que la trama sea una historia ficticia, pero que, de no contener elementos de ciencia ficción como las habilidades sobrenaturales de sus personajes, pudiera encajar con la historia real.

El mayor Zero (Tom) y la doctora Clarke (Paramedic). El primero, jefe de Snake en la unidad Fox, la segunda, médico y asistente de Snake durante sus misiones en Metal Gear Solid 3.
El mayor Zero (Tom) y la doctora Clarke (Paramedic). El primero, jefe de Snake en la unidad FOX, la segunda, médico y asistente de Snake durante sus misiones en Metal Gear Solid 3.

 

Big Boss (por este entonces llamado Jack, y posteriormente, Naked Snake) trabaja con la organización de fuerzas especiales FOX, liderada por el mayor Zero, y perteneciente a la CIA. Es enviado a la zona ficticia de Rusia, Tselinoyarsk, enmarcada dentro de una frondosa jungla, para encontrar y rescatar al científico Nikolai Stepanovich Sokolov, experto en cohetes y que desea desertar de la Unión Soviética. Jack deberá infiltrarse en solitario y sin armamento alguno, de ahí que el mayor (que cambia su nombre de Tom a Zero, que es como le conoceremos en toda la saga, ambos nombres honor a La gran evasión, a uno de los túneles que los soldados excavaron, y también al álbum de David Bowie, Space Oddity, de 1969) le llame “Naked Snake” (“serpiente desnuda”).

Este juego ocurre casi por entero en un mundo semi abierto (ya que habrá pantallas de carga entre zonas y las áreas no serán demasiado extensas), en contraste con anteriores entregas de la saga, que sucedían en entornos urbanos o casi por completo en interiores. Snake Eater gira en torno a la supervivencia, y tácticas de infiltración que no requiriesen el uso de alta tecnología, sino de emplear el entorno, y distintos uniformes de camuflaje para evitar ser detectados, e incluso cazar animales y hacerse con armas enemigas, dada la naturaleza de la misión.

Snake se tendrá que enfrentar a distintos enemigos del ejército ruso, incluso contra fuerzas especiales lideradas por un joven Ocelot, que nos regalará algunas de las mejores escenas de la saga, incluyendo varios duelos al más puro estilo del cine western. También luchará contra la unidad Cobra de fuerzas especiales, fundada por su antigua mentora, The Boss, contra quien Snake, también tendrá que luchar posteriormente. La unidad Cobra son un grupo de veteranos de guerra traumatizados por lo que han visto durante sus luchas (la propia The Boss es una soldado veterana de la Segunda Guerra Mundial), encarnando cada uno distintas emociones extremas experimentadas en la guerra, y de ahí sus nombres.

The End (representa “el final”, un anciano francotirador), The Fury (que encarna “la furia”, y que nos atacará con fuego), The Pain (en castellano, “el dolor” y que empleará una horda de abejas asesinas para perseguirnos), y finalmente, The Fear, (“el miedo” que experimenta un soldado durante una batalla, y que luchará contra Snake con una potente toxina). También nos las veremos durante un sueño de Snake contra The Sorrow, antiguo amante de The Boss, un espía soviético a quien el gobierno estadounidense ordenó a The Boss asesinar.

The End, el francotirador, luchó durante la Guerra Civil estadounidense, y podrá ser vencido si dejamos de jugar durante una semana a la aventura. Al volver al juego, habrá muerto de viejo, literalmente.
The End, el francotirador, luchó durante la Guerra Civil estadounidense, y podrá ser vencido si dejamos de jugar durante una semana a la aventura. Al volver al juego, habrá muerto de viejo, literalmente.

 

The Boss deserta a la Unión Soviética, decepcionada por el trato que ha recibido (su gobierno la obligó a asesinar a su amante, siguió órdenes para exponerse a radiación en unas pruebas nucleares en el desierto de Nevada, fue miembro de un programa espacial por el que sacrificó su salud, fue una heroína de la Segunda Guerra Mundial y no obtuvo reconocimiento, etc.). Snake descubre su deserción tras escapar con Sokolov, que es secuestrado por la unidad de The Boss, quien se enfrenta a Snake, revelándose como enemiga, habiendo colaborado con él durante la misión, y habiendo sido su maestra (no contó nada a Snake de sus sentimientos y planes, y éste se siente traicionado).

Snake es terriblemente herido tras su combate contra The Boss, quien muestra su superioridad en combate, lo derrota, y lo hace caer por un acantilado. The Boss entrega dos cabezas nucleares portátiles al principal antagonista de esta entrega, el coronel Volgin, quien, acto seguido, lanzará la cabeza nuclear contra territorio ruso, para tratar de desatar un conflicto abierto entre Estados Unidos y Rusia. Snake es de nuevo enviado tras recuperarse, esta vez con un nuevo objetivo: Eliminar a su mentora, The Boss, y así culparla de la situación, y que el gobierno de Estados Unidos pueda evitar una guerra total contra la Unión Soviética.

Durante su periplo, Snake se enfrentará a la unidad Cobra, a Ocelot, y conocerá al misterioso personaje de Eva, una espía que parece trabajar para los rusos, pero que luego se descubre que también trabaja para el gobierno chino, a la vez que estaba ayudando a The Boss a proteger a Snake. El objetivo de Eva era recuperar un microfilme que contenía el Legado de los Filósofos, una organización secreta a la que el padre de Volgin pertenecía, y cuyos recursos el coronel planeaba utilizar en contra del gobierno de Nikita Kruschev, permitiendo derrocarle, y desatar una guerra total contra Estados Unidos.

Snake es hecho prisionero y torturado por Volgin (de quien Ocelot es subalterno, y de quien aprenderá sus técnicas de tortura), e incluso pierde un ojo por culpa de un disparo que Ocelot efectúa contra Eva, y que Snake intenta detener con su cuerpo, impactando accidentalmente con su ojo. Ocelot poco a poco, pasará a admirar a Snake, tras este darle lecciones durante sus batallas contra él en este juego (de hecho, dejó de usar pistolas semiautomáticas por consejo de este, reemplazando su pistola reglamentaria por un revólver, y después por dos), y ver cómo se sacrifica por su misión, a la par de que su odio hacia Volgin crece, y también su deslealtad para con el coronel.

Snake finalmente se enfrenta a Volgin en dos ocasiones. La primera, cuerpo a cuerpo, empleando el coronel incluso una habilidad sobrenatural para controlar la electricidad y las balas, y la segunda, en la que pilota un prototipo de vehículo que serviría de base para los futuros metal gear llamado Shagohod, y desarrollado por Sokolov.

Tras este enfrentamiento, nos espera el duelo final con The Boss, y el enfrentamiento de Snake consigo mismo. Será una de las luchas más recordadas de la historia del videojuego, sabiendo The Boss que su antiguo pupilo ha venido a acabar con ella, cuenta a Snake todas sus preocupaciones y motivaciones. Lo hace sabiendo que debe transmitir lo que pensaba a su alumno. En el momento en que el jugador la vence, tendrá lugar una escena, en la que el tiempo del juego se detendrá hasta que el usuario presione el botón correspondiente al gatillo del arma, rompiendo Kojima la cuarta pared con el jugador, y haciéndonos sentir que somos nosotros los que acabamos con The Boss.

Tras escapar de la zona, Snake tiene un nuevo enfrentamiento con Ocelot en el avión en que se fuga junto a Eva (se puede perder el duelo, empatarlo o ganarlo, y está basado en una ruleta rusa, jugada con los dos revólveres de Ocelot). Ocelot se marchará, mostrándose entre él y Snake un lazo de respeto mútuo, y que, veremos, continuará años más tarde, convirtiéndose en amistad.

Imagen del duelo entre Snake y The Boss, en el momento en que el jugador tiene que apretar el gatillo para rematarla.
Imagen del duelo entre Snake y The Boss, en el momento en que el jugador tiene que apretar el gatillo para rematarla.

 

Al final de la misión, Eva y Snake comparten unos momentos juntos. Eva será quien revele a Snake todo cuanto sucede realmente en la trama, como para quién trabajaba ella, y el por qué de algunas acciones de The Boss. Snake será recibido por el presidente estadounidense con objeto de ser condecorado por su misión, pero ya se encuentra roto por dentro, y aquí entra en juego un giro narrativo muy original y humano otorgado por Kojima para el personaje.

Snake pasará a ser llamado Big Boss en el final de este videojuego, llegando a ser un héroe para su país y habiendo cumplido su misión, pero sintiéndose traicionado por sí mismo por haberlo hecho, y por su país por haber jugado sucio con él y The Boss. Es aquí donde comenzará su transformación en el futuro villano que veremos en Metal Gear y Metal Gear 2: Solid Snake. Impotente, llora ante la tumba de The Boss, siendo, como Eva le dice en su cinta, junto a ella misma el único que recuerde quién era realmente The Boss, y no como un monstruo que casi desata una guerra mundial. Tanto Zero como Big Boss interpretarán años más tarde, cada uno a su manera, el deseo de The Boss de un mundo donde se viva en paz y todos los humanos actúen como uno solo.

Metal Gear pasará así a convertirse en la historia de la caída de Big Boss, y en cómo este releva el testigo de papel heroico y protagonista a Solid Snake en las entregas cronológicamente posteriores. En los eventos de Metal Gear Solid: Portable Ops (2006) y Metal Gear Solid: Peace Walker (2010) seremos testigos de cómo Big Boss comienza a formar la idea de construir una nación de soldados mercenarios, que no dependa de los ideales de ningún estado ni intereses políticos, salvo los que ellos mismos persigan. Kojima crea en Metal Gear Solid 3 al personaje de The Boss, uno que llegará a ser querido por los fans, y que parecerá haber formado parte de la saga desde 1987, dado lo bien desarrollado que ha sido, y también una figura clave en las motivaciones de Big Boss y también del mayor Zero.

La preocupación y el motor de estos videojuegos continúa siendo el peligro de las armas nucleares, y, a partir de Metal Gear Solid 3: Snake Eater, también el tema del patriotismo, la lealtad, y cómo los países juegan con los ideales para hacer que un soldado tenga que realizar tareas horribles, que le acaben destrozando, continuando la crítica hacia la guerra que realiza toda la franquicia Metal Gear desde sus inicios.

 

Metal Gear Solid 4, la última misión de Solid Snake

Metal Gear Solid 4: Guns of the Patriots, de 2008, fue la continuación directa de Metal Gear Solid 2: Sons of Liberty a nivel argumental. Todo en este título será una despedida por parte de Kojima al personaje de Solid Snake, y todo lo que veamos y experimentemos en él nos hará sentir como él, cansados, agotados, y “viejos”.

De hecho, Solid (ahora también llamado Old Snake, por su envejecido aspecto), al ser un clon de Big Boss alterado genéticamente para que muera en poco tiempo, y así evitar que se pudiera escapar del control de los Patriots, padece de un trastorno genético llamado envejecimiento acelerado. Guns of the Patriots transcurre en 2014, sólo cinco años después del incidente del Big Shell de Metal Gear Solid 2, y Snake ya tiene el aspecto de un auténtico anciano.

El juego comienza con Snake cubierto con una capucha y vestimentas de miliciano sobre su traje de infiltración, realizando un monólogo con voz en off, hablando de en qué se ha convertido la guerra en la actualidad. Habla de que el mundo se encuentra azotado por conflictos llevados a cabo por fuerzas militares privadas (todo un guiño a incidentes como los perpetrados por las fuerzas militares privadas del mundo real, o, en inglés, PMC, de “Private Military Company” como la compañía Blackwater, que asesinó a 17 civiles en 2007 durante la Guerra de Iraq), en que los soldados se encuentran alterados biológicamente en el caso de Metal Gear, mediante nanomáquinas.

A Snake, que ahora vive en un avión, junto a Otacon y la hija de Olga (rescatada por Raiden tras los eventos de Metal Gear Solid 2), Sunny, se le envía, a petición del coronel Roy Campbell (esta vez, sí se trata del auténtico, y no de una IA), que ahora trabaja en la ONU, a detener al cabecilla de un alzamiento militar. Cabecilla que será nada menos que Revólver Ocelot (ahora se llama a sí mismo Liquid Ocelot, tras asumir la persona de Liquid).

El traje Octocamo de Old Snake permite que su pigmentación se adapte a cualquier superficie sobre la que se coloque el personaje, facilitando el camuflaje.
El traje Octocamo de Old Snake permite que su pigmentación se adapte a cualquier superficie sobre la que se coloque el personaje, facilitando el camuflaje.

 

Ocelot planea tomar el control de las nanomáquinas que conectan los sentidos de unos soldados con otros, un sistema informático llamado “Sons of the Patriots”, y que él renombrará “Guns of the Patriots”, para desatar el caos. Snake se encontrará con Drebin 893, un traficante de armas que ha trabajado para los Patriots y que le inyecta unas nuevas nanomáquinas, que le permitan poder emplear las armas que utilizan sus enemigos, y que se encuentran codificadas para impedir ser utilizadas por cualquiera. Pero también le inocula a Snake una nueva versión de FOXDIE, que termine con las vidas de los opositores a los Patriots, como Eva, Ocelot o Naomi. Snake también se reencontrará con Meryl, ahora líder de su propia unidad, y que prestará apoyo a Snake durante su misión. Además, volverá a ver a la doctora Naomi Hunter, quien está siendo forzada a trabajar para Ocelot dada su experiencia con las nanomáquinas. Naomi también avisa a Snake sobre que el virus que porta, y que mató a Liquid, FOXDIE, mutará en seis meses, haciendo que sea nocivo para cualquiera, y no sólo para determinados individuos.

Todos los encuentros con personajes de la franquicia, y todos los problemas con que se encuentra Snake, como el virus, su corta esperanza de vida, así como sus enfrentamientos con la unidad Beauty and the Beast, que está formada por mujeres traumatizadas por la guerra, que han perdido por completo la razón, y que le recordarán enfrentamientos con pasados enemigos, acabarán pasando factura al personaje (y jugarán un importante papel nostálgico sobre los jugadores, al recordar a jefes de otras entregas). Old Snake conocerá a Eva, que sigue viva tras todos estos años, y que revela a Snake que es su verdadera madre, ya que Big Boss fue clonado sin su consentimiento por el mayor Zero, y ella aceptó dar a luz a Liquid y Solid (cuyo nombre real, revela que es David).

Todo el guión de este juego servirá para dar un vuelco sobre la historia de Big Boss. Tras enfrentarse incluso a Ocelot en combate singular, pilotando cada uno de los personajes a uno de los dos Metal Gear más icónicos de la saga, Rex (por Snake, y que será manejado por el jugador), y Ray (por Ocelot), y comprobar cómo Raiden casi pierde la vida, (teniendo su cuerpo que ser reemplazado su cuerpo por uno completamente prostético, todo por salvar la vida de la hija de Olga, Sunny), los jugadores serán testigos de cada vez, escenas más emotivas y que jugarán con la nostalgia y su conocimiento sobre los distintos personajes.

Al reencontrarse con Eva (quien al principio se esconde bajo la identidad de “Big Mama”), esta contará a Snake el pasado de Big Boss, y, tras por fin conocer a su madre, también la perderá, mientras intentaban proteger los restos de Big Boss, que Eva custodiaba, tras tratar de escapar de una dura persecución (luego se demuestra que en realidad estos restos eran los de Solidus Snake). Ocelot tomará el control del sistema Sons of the Patriots, desatando un descontrol absoluto entre fuerzas armadas, y Snake resultará herido por quemaduras graves durante el evento, intentando proteger a Eva tras querer lanzarse esta a por los restos de Solidus, pensando que eran los de Big Boss.

Guns of the Patriots ofrece una historia llena constantemente de pérdidas y dolor para sus personajes. Incluso Otacon, que ha perdido a todas las mujeres que quería a lo largo de su vida, incluyendo a su joven hermana, momentos después de reencontrarse con ella, se enamorará de la doctora Hunter, que por un tiempo viajó con ellos, para perderla también a ella al morir esta a manos de Vamp, que seguía aún con vida. Naomi moriría en el mismo lugar que su hermano adoptivo Frank Jaeger (Gray Fox) en Metal Gear Solid, al acabar también con Vamp, terminando con una inyección con las nanomáquinas que mantenían con vida a ambos.

Es en Shadow Moses en donde tiene lugar el enfrentamiento entre los dos tanques bípedos (Ocelot planea destruir la IA de los Patriots, y para ello necesita un arma acoplada al Metal Gear Rex, lo bastante antigua para no estar controlada por el sistema Sons of the Patriots), volviendo de nuevo a los recuerdos tanto de Snake, como de los jugadores sobre la franquicia. Antes de llegar a la zona, Snake sueña con su misión en Shadow Moses, y los jugadores podrán incluso controlarle en una sección de Metal Gear Solid, insertada dentro de Guns of the Patriots.

Cuando Snake se despierta y visitamos la nevada isla, incluso distintos temas de la banda sonora original de Metal Gear Solid de 1998 sonarán según vayamos avanzando, y ante el jugador aparecerán distintos flashbacks en imágenes y audio, y memorias del lugar que tiene Snake, e incluso el combate contra la miembro de Beauty and the Beast que espera allí a Snake, Crying Wolf, será un homenaje al duelo de francotiradores que sostuvo Snake contra Sniper Wolf, años atrás, en un campo nevado.

 Solid (Old) Snake de vuelta a la isla de Shadow Moses.
Solid (Old) Snake de vuelta a la isla de Shadow Moses.

 

Ocelot escapa de la zona, tomando el control de una nueva versión del Arsenal Gear de Metal Gear Solid 2, que se llamará prácticamente como la ciudad fortaleza original del primer Metal Gear: Outer Haven, en lugar de Outer Heaven, y que consiste en una auténtica fortaleza flotante. En este lugar, tiene una de las escenas más emotivas de toda la saga, y cuya tensión aumentará dado a que los jugadores compartirán el protagonismo junto a Snake. En un momento de esta misión final, Snake tiene que pasar forzosamente por un pasillo con un dispositivo que genera ondas de microondas. Una tarea que sólo podrá emprender al jugador pulsar repetidamente el botón de avance.

Snake reptará penosamente, cansado y destrozado, con su cuerpo sufriendo intensas quemaduras, y Otacon irá lanzándole palabras de apoyo por radio, mientras desesperado, el protagonista atraviesa ese calvario. Los propios jugadores, continúan pulsando el botón de acción repeditamente, ya que Snake avanza despacio, y si además detenemos la pulsación, morirá. Al final del túnel, le esperará por fin el enfrentamiento final contra Ocelot, tras unas secuencias. Una vez más, será todo un alarde de nostalgia. Al principio de la pelea, que será presentada en un plano de perfil, como la lucha de Solid Snake contra Liquid en Metal Gear Solid, combinará escenas cinemáticas con distintos tipos de plano y con momentos en que controlamos a Snake.

Durante la pugna final, Ocelot aparecerá llamado “Liquid Ocelot”, pero esto irá cambiando, y también el nombre de Snake, hasta llamarse luego Ocelot Revólver Ocelot y tener bajo su nombre la barra de vida de anteriores Metal Gear. Según vayamos drenando su barra de salud, irán también sonando distintos temas, de los más icónicos de la franquicia, como Snake Eater de Cynthia Harrell, el tema principal de Metal Gear Solid 3. Se desvela que Ocelot había sustituido el brazo de Liquid por uno prostético, y que todo el teatro de posesión de Liquid sobre él, había sido creado mediante terapia de hipnosis autoinducida, con motivo de engañar así a los Patriots. Al final del combate, Ocelot recobra sus recuerdos y se rompe su hipnosis, lo que también le libera de su misión y del control que se había autoimpuesto.

El enfrentamiento final entre Solid Snake y Revolver Ocelot. Ocelot, será llamado “Ocelot”, a secas, sin el apelativo “Revolver”, que tendría años más tarde, tras 1964. Snake pasa a ser llamado como su padre en Metal Gear Solid 3 durante el enfrentamiento, “Naked Snake”, siendo incluso la barra de vida asociada a los personajes, del mismo diseño que tenía en este videojuego.
El enfrentamiento final entre Solid Snake y Revolver Ocelot. Ocelot, será llamado “Ocelot”, a secas, sin el apelativo “Revolver”, que tendría años más tarde, tras 1964. Snake pasa a ser llamado como su padre en Metal Gear Solid 3 durante el enfrentamiento, “Naked Snake”, siendo incluso la barra de vida asociada a los personajes, del mismo diseño que tenía en este videojuego.

 

Mientras vamos ganándole terreno, Ocelot irá poco a poco deshaciéndose de la persona de Liquid Snake, que él mismo se autoimplantó mediante hipnosis, y recuperando sus recuerdos como Revolver Ocelot. Cuando le derrotemos, emitirá el gesto característico que realizaba en Metal Gear Solid 3, mientras lanza las palabras “You’re Pretty Good” (“eres bastante bueno”), que él mismo escuchó de Big Boss cuando se enfrentó con él por primera vez.

Metal Gear Solid 4: Guns of the Patriots, seguía teniendo aspecto de despedida apoteósica de todo un elenco de personajes, y esto volveríamos a verlo en la boda de Meryl, tras la derrota de Ocelot y el final del juego, donde se reúnen Meryl y Campbell, y el resto de amigos de Snake. Uno de los pocos momentos agradables, tras tanta pesadumbre. Mientras, Old Snake se encuentra en el cementerio donde está enterrada The Boss, y allí tendrá un encuentro final con su padre, Big Boss, que sigue con vida, y que, después de un enfrentamiento inicial entre ambos, acaba reconciliándose con su hijo, y mostrando orgullo por él, rogándole, momentos antes de morir (el virus de Snake también acaba con él, quien gozaba de buena salud pese a su avanzada edad), que deje la lucha.

Big Boss revela lo que pasó realmente entre él y el mayor Zero, que se encuentra en estado vegetativo y a quien Big Boss mata desconectándolo de su soporte vital, terminando tras la muerte de Big Boss, con todos los Patriots, y siendo libres Snake y los demás de su control. Será un reencuentro padre e hijo, que recordará al sensacional final que tuvo Metal Gear Solid 3, y donde esta vez, será Solid quien llore junto al cadáver de su padre, otrora su enemigo.

John (Big Boss) abraza a su hijo David (Snake), y tras esto le pide que “lo deje pasar”, refiriéndose a su pasado como enemigos. Todo un acto de aprecio entre dos personajes que sólo han visto violencia y muerte a lo largo de sus vidas.
John (Big Boss) abraza a su hijo David (Snake), y tras esto le pide que “lo deje pasar”, refiriéndose a su pasado como enemigos. Todo un acto de aprecio entre dos personajes que sólo han visto violencia y muerte a lo largo de sus vidas.

 

Con este final, con una carga emocional jamás vista hasta la época en un videojuego, y con toda una lección de cómo un videojuego puede aspirar a guiones tan complejos, profundos y densos como puede hacerlo una serie de novelas o cinematográfica, Hideo Kojima despidió a Solid Snake, quien comparte un último puro con su padre, antes de morir Big Boss dejando escapar sus últimas palabras: “This is Good, Isn’t it?”. Mensaje que fue traducido al castellano como: “Qué bien está esto…”.


Fuentes:

Bio del autor

Andrés Domenech Alcaide

Licenciado, magíster y doctorando en Bellas Artes, en la especialidad de dibujo y creación artística. Actualmente redactando una tesis doctoral, dirigida por el autor español Sergio García Sánchez, sobre la influencia de las diferentes Artes en el proceso creativo de un videojuego. En especial las disciplinas relacionadas con el arte secuencial (cómic, cine, animación). Gran aficionado por la cultura japonesa y la historia de dicho país, a la par que España, mi país de orígen. Videojugador desde poco después de aprender a caminar, admiro a creativos como Miyamoto, Aonuma o Kojima; uno de mis sueños es montar mi propio estudio de videojuegos en España o Japón, y/o colaborar en producciones como jefe de arte o diseñador de personajes.