Entrevista a la pianista Kayoko Morimoto

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Buenos días, lectores/as. En el día de hoy, os traemos una entrevista con Kayoko Morimoto Otani, una persona muy especial para el equipo de CoolJapan.es, ya que ha colaborado con nosotros durante años en eventos a los que nuestros compañeros han asistido, en calidad de intérprete (de japonés), si bien, su especialidad, es la de ser intérprete (musical), en concreto, de piano. Lleva unos años colaborado en dar a conocer a otros especialistas y profesionales del sector de la música junto al equipo de Film Music Festival (organizadores del festival musical MOSMA, al que cada año, CoolJapan.es acude de buen grado). Junto a Kayoko Morimoto hemos entrevistado a otros profesionales como Kenji Kawai y Tarō Iwashiro, y en CoolJapan.es tras haber seguido sus trabajos, pensamos que ya era hora de dedicarle a ella misma algo de merecida atención. Más, cuando nos encontramos ante una persona que representa el espíritu de CoolJapan.es, personas que sirven de puente entre Japón y España, como es el caso de Kayoko Morimoto.

Mas hemos de avisar de antemano, de no hacer caso en exceso al título de esta entrevista. ya que Kayoko no es solamente pianista, es una persona prolífica, como veremos a continuación. Kayoko Morimoto nació en Osaka, Japón, y comenzó sus andaduras como música en su Osaka natal, y en su tierra fue donde se graduó como pianista en la Universidad de Música de Osaka, bajo la tutela del reputado Takejiro Hirai, con excelentes calificaciones. Siempre interesada por la música internacional y de carácter cosmopolita, escogió nuestro país para continuar su carrera profesional y su formación, y continuó aquí su trabajo bajo la dirección del aclamado pianista Manuel Carra. En Madrid, Kayoko Morimoto concluyó la carrera de Piano y Música de Cámara en el Real Conservatorio de Música, obteniendo además el premio de Final de Carrera debido a su excelente rendimiento académico.

La artista Kayoko Morimoto.
La artista Kayoko Morimoto.

Kayoko se ha especializado sobre todo en el trabajo de pianista acompañante, algo que requiere de una formación no sólo sobre el propio piano, sino también acerca del funcionamiento de todos los demás instrumentos y cómo trabajan junto al piano. Morimoto ha acompañado en su carrera a prácticamente todos los distintos instrumentos que pueden formar parte de una orquesta, aunque también trabaja como solista, ha realizado actuaciones a dúo y trío, y ha trabajado con las distintas formaciones de música de cámara. Es, además, profesora, y ha participado tanto como profesora y/o como pianista acompañante, por mencionar sólo algunos, en el Curso Nacional de Música de Quintanar de la Orden, la Universidad Europea de Saxofón en San Juan y Almagro, el Curso de Saxofón en San Lorenzo del Escorial, el de Buñol y el de Música Contemporánea en Alcorcón, y también ha sido profesora de piano en el Conservatorio de Música de Arganda del Rey (Madrid). Incluso ha tomado parte en la selección de miembros de la Joven Orquesta Europea y ha trabajado junto al Coro de Cámara Villa de Madrid y el Coro Universitario Complutense, y ha cooperado con la Facultad de Música de la Universidad Alfonso X El Sabio. Ha tenido varios recitales como solista en Japón, y también en Madrid, además de haber ofrecido giras en Andalucía, Gran Canaria  y Estrasburgo, por ejemplo.

Kayoko Morimoto ha formado parte del conjunto instrumental con saxofón “Sax Ensemble”, con el que ha ofrecido su talento en varias salas de renombre como el Auditorio Nacional, el Centro Reina Sofía, el Teatro Monumental, el Círculo de Bellas Artes, la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, el Centro Cultural Conde Duque, el Palau de la Música de Valencia, el Teatro Principal de Palma de Mallorca, el Generalife de Granada, la Universidad de Montreal (Canadá), la Universidad de Surrey (Reino Unido), Londres, Centre Georges Pompidou de París, en el Conservatorio de Burdeos, y en todos los festivales más destacados de música contemporánea de este país, por mencionar unos cuantos lugares donde ha compartido su dominio de la música. El grupo “Sax Ensemble”, del que formó parte, fue galardonado con el Premio Nacional de Música en 1997. Kayoko Morimoto posee conocimientos sobre la totalidad del repertorio saxofonístico, ya que lleva más de treinta años trabajando con expertos saxofonistas, e incluso con aclamados músicos españoles de repercusión internacional, como el intérprete y compositor Roque Baños.

Morimoto es una persona incansable e inquieta, y por si todo esto que os contamos que ha hecho no fuera poco, también trabaja desde hace unos años como intérprete de japonés, ya que habla un español perfecto, y es colaboradora activa de eventos de música de cine como MOSMA, en donde la conocimos en persona el equipo de CoolJapan.es. Como veremos a lo largo de esta entrevista, no sólo nos instruirá sobre su labor (recordemos que Kayoko es profesora también), sino sobre la música y el piano en general, algo muy de agradecer para los lectores no expertos en música y me incluyo, pues soy artista visual, el autor de esta entrada y entrevista, por lo que pido disculpas a Kayoko si en alguna ocasión peco de falto de conocimientos precisos al respecto.

Entrevista a Kayoko Morimoto

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Kayoko Morimoto. Fotografía realizada por Rosa Alonso. Usada en la entrevista con permiso de Kayoko Morimoto.

CoolJapan.es: Antes que nada, te agradecemos tu tiempo, Kayoko, sabemos que eres una persona prolífica, y estás muy ocupada. Para comenzar, nos gustaría que nos hablases sobre tu carrera. ¿Desde hace cuánto has estado interesada en trabajar en el mundo de la música? ¿Es algo que quisiste desde niña?

Kayoko Morimoto: Hola, CoolJapan.es y apreciados lectores. Antes que nada quería daros las gracias por contar conmigo y muy especialmente a Andrés. Yo iba a MOSMA como simple intérprete de idiomas, sin tocar una sola nota al piano durante el festival. No tenía mucha experiencia como intérprete de idiomas. No obstante me siento muy acogida y apreciada por todo el conjunto del equipo y los colaboradores como Andrés. Además hasta me ofrece la oportunidad de promocionarme entrevistándome como pianista. Es una enorme suerte. ¡Muchísimas gracias!

Como ya he dicho, sí, soy pianista de profesión

Empecé a estudiar piano a los 5 años. No sabía explicar la razón… pero tenía muy claro que quería hacerlo desde el principio. También es verdad que me orientaron y me apoyaron mucho mis padres. Me llevaba mi madre a escuchar conciertos de piano casi cada mes desde que empecé. Tardaba más de 1 hora en ir a cualquier sala de concierto. Pero para mí era algo normal. Finalmente ingresé en una universidad de música y me gradué en ella. En el último curso de la universidad, pensé hacerme actriz. Sería la única vez que dudé sobre mi profesión, aunque, como ves, la ilusión de mi vida era el arte y expresarme con él en todo caso. Estudié durante un año en una academia de arte dramático y finalmente decidí seguir con el piano. Pero aprendí cosas muy valiosas con esta experiencia, como motivar las palabras (detrás de cualquier palabra que pronuncias en teatro tiene que haber motivación como quién eres, de dónde vienes, para qué pronuncias esas palabras etc.) que se puede aplicar perfectamente con el piano. Cuando decidí seguir con el piano, quise salir de Japón. No estaba muy conforme con la filosofía y situación de los músicos de allí. Algunos compañeros estudiaban muchísimo y tocaban técnicamente a muy alto nivel, pero para mí faltaba algo, sentir la música. Cuando pensé a dónde ir, preferí los países en los que no hubiera muchos japoneses. Para competir con ellos ya bastaba la universidad en la que estuve.

Me gustaba la música nacionalista; sobre todo, la rusa y la española. En aquella época, que era aún el final de La Unión Soviética, no me atrevía ir a este país. A la vez me atrajo la idea de perfeccionar mi conocimiento sobre la música española que era entonces, y aún ahora, algo desconocida para los japoneses. Finalmente me decanté por venir aquí.

Al llegar aquí con la intención de profundizar en la música nacionalista española, conocí a un maestro y me hizo cambiar la forma de tocar el piano casi por completo sin limitarse a la música española.

Pero me sentí identificada y feliz cuando empecé a tocar con otros músicos. Aquí lo llaman pianista acompañante. Para mí es otra especialidad como pianista de música de cámara que no es solista. Entre esas dos especialidades, quien haga una cosa bien no quiere decir que haga la otra también. Yo estoy muy feliz y orgullosa de lo que hago. También es una satisfacción cuando los músicos de primera categoría me elogian y cuentan conmigo. Igualmente cuando muestran satisfacción y confianza conmigo mis alumnos es un apoyo moral muy importante para mí.

Como ves, mi vocación por la música nació cuando era una niña y me he dedicado a ella toda la vida aunque trabajar como intérprete de idiomas me divierte. Quién sabe de mi futuro, ja ja ja.

CJ: ¿Ha sido siempre tu instrumento escogido el piano? De ser así, podrías contarnos qué es lo que te fascina de este gran instrumento?, ¿cuáles son tus pianistas y compositores/as preferidos? ¿Qué intérpretes de piano te han marcado más y con cuáles te sientes más conectada?

KM: En Japón, que las niñas estudien piano a temprana edad es bastante frecuente (al menos en mi época) aunque no tanto que lo hagan con otros instrumentos. Luego lo más normal es que lo dejen en seguida en 3 o 4 años. La elección del piano por mi parte, por lo tanto, quizás era más bien circunstancial pero acertada afortunadamente. Me gusta este instrumento aunque me gustan los instrumentos de cuerda y percusión también.

Lo que me gusta del piano es ante todo su carácter polifónico. Se puede realizar música orquestal solo con este instrumento. Además se pueden crear muchos timbres. Me encanta recrear los timbres transparentes y homogeneizarlos con los de otros instrumentos. Sin embargo en ocasiones, se puede sorprender con otro tipo de sonido más duros o estresantes. Y por supuesto puedo hacer música de cámara con casi cualquier instrumento.

Cuando conocí la música española, que se puede decir que me cambió la vida, la pianista representativa de esta música era Alicia de Larrocha. (con esto ya se sabe mi edad, je je). Escuché todos los discos de ella sobre la música española que podía conseguir. Me gustan los pianistas o músicos que expresan sus pasiones como Nelson Freire. Con respecto a los pianistas actuales, les admiro por la perfección de técnica y musicalidad pero me gustan más las interpretaciones más “humanas”.

CJ: ¿Cuáles son tus géneros musicales preferidos? Entendemos, que ya que has estado ligada al saxo durante años, dada su particular asociación el Jazz, puede que este género se encuentre entre ellos. ¿Tienes algún intérprete de Jazz que te haya marcado especialmente en tu carrera?

KM: Hay que aclararse que el grupo “Sax Ensemble” no es de Jazz. No tiene nada que ver. Es un grupo de música contemporánea dentro del campo de música clásica con plantilla variable que podía optar versátilmente la formación desde un cuarteto de saxos hasta un conjunto de saxo, piano, percusión, cuerdas y otros instrumentos de viento. Pero su principal actividad era estrenar las obras de los compositores actuales de música clásica. Me gusta el Jazz pero lamentablemente no tuve la oportunidad de ampliar mi conocimiento ni mi experiencia sobre este campo, solo tuve la oportunidad de tocar música de Gershwin o de Claude Bolling.

CJ: ¿Eres también entusiasta de la música de cine y las bandas sonoras? Por tu cooperación con Festivales como el de Málaga (MOSMA), nos gustaría pensar que sí, e incluso has trabajado con Roque Baños, un compositor español de renombre internacional que ha trabajado en cine ¿Cuál es tu experiencia con este tipo de música en concreto?

KM: A MOSMA voy participando como intérprete de idioma por casualidad. Un año contactó conmigo una persona porque estaba buscando un sustituto de tres días ya que la persona contratada no podía ocupar toda la semana. No había trabajado de intérprete jamás y no sabía cómo iba a resultar el trabajo pero me hacía ilusión la idea y también me divertía el plan. Tengo que reconocer que para mí era un mundo desconocido. Es otro ambiente más activo y más directo con la demanda musical. Me gustaría adentrarme más en este espacio, pero poco a poco.

Roque Baños es un muy viejo amigo. Le conozco antes de que él empezara su carrera como compositor de música de cine. Acababa de llegar de Estados Unidos tras terminar sus estudios en la Juilliard School of Music. Él es un saxofonista excepcional y en ese momento se buscaba la vida como saxofonista. Por este motivo nos conocimos, porque yo era una repertorista especializada en la música de saxofón. Posteriormente en el inicio de su carrera como compositor de música de cine, sí que participé en algunos de sus trabajos. Pero luego él empezó a ampliar su trabajo internacionalmente cambiando de residencia y perdimos el contacto. En realidad, gracias a MOSMA nos hemos encontrado de nuevo. Roque es un músico con un talento increíble que no se encuentra fácilmente ni en España ni incluso mundialmente. Me alegro mucho de que haya podido obtener su merecido reconocimiento y también haberme reencontrado con él.

Kayoko Morimoto tocando el piano, en una de sus muchas intervenciones.
Kayoko Morimoto tocando el piano, en una de sus muchas intervenciones.

CJ: De las distintas habilidades que tiene el piano (gracias a la capacidad de su intérprete, todo hay que decirlo), una de ellas es la de relacionarse con el resto de instrumentos, aunque el poder que tiene como solista es innegable, siendo un instrumento único en su clase, ¿cuál es para ti la situación donde más te parece que el piano es más interesante y retante, como solista o como parte de un conjunto?

KM: Como dije antes, para mí pianista solista y pianista de música de cámara son cosas totalmente distintas. La valentía de enfrentarse a solas ante el público y expresarse como único intérprete es digna de admirar. No obstante cuando conecto con otros músicos que están participando en la misma actuación y siento que hay una comunicación de sexto sentido y que estamos recreando otra dimensión que yo sola jamás podría haber imaginado, es un placer extraordinario.

El piano es capaz de imitar casi cualquier otro instrumento y por esta razón desde Beethoven a menudo se componía música de piano pensando en la sonoridad orquestal y en la época en que no existía grabadora de sonido, era el piano quien se encargaba de la difusión de obras orquestales en los sitios lejanos o en sitios pequeños. Esto a la vez significa que es un instrumento que acepta casi cualquier combinación instrumental en cuestión de sonoridad. Para mí el gozo de la música de cámara es cuando todos nos sentimos uno. Para eso todos los miembros tienen que tener una sensibilidad y un oído tales que puedan captar la intención y la sensación de cada uno en cada momento. Naturalmente es mucho mejor tener una preferencia musical parecida entre todos. Y cuando siento que somos un intérprete compartiendo toda la sensación, ese placer es insuperable para mí.

CJ: Vemos muy curioso que tu relación con otros instrumentos ha sido especialmente con el saxofón. Formaste parte del grupo de saxofón “Sax-Ensemble”, y de otros proyectos como “Wasei Duo”. En dichos proyectos trabajas codo con codo con el saxofón, y anterior y posteriormente, has trabajado con el piano, junto a este instrumento ¿Cómo es para ti la experiencia de colaborar con tu interpretación de piano junto al saxofón, siendo dos instrumentos realmente complejos de emparejar? ¿Es el saxofón también un instrumento interesante para ti, o tienes otros que te apasionen aparte del piano, tu especialidad?

KM: La historia con el saxofón no es nada especial. Cuando estaba acabando mis estudios de piano aquí en España, me llamó un percusionista para que le acompañara a una prueba. Cuando nos oyó un compañero suyo de la banda municipal de Madrid que era saxofonista le gustó mucho mi trabajo. Me propuso tocar con él. No me acuerdo de si finalmente hemos hecho algo de peso, pero boca a boca fui haciéndome conocer en el mundo de saxofón. El gran compositor y pianista, Sebastian Mariné me propuso sustituirle en Sax-Ensemble cuando él decidió salir del grupo, me sentí muy afortunada y muy bien acogida, tanto que cuando me di cuenta, había pertenecido 23 años al grupo ni más ni menos. A partir de entonces obviamente se reforzó mi relación con ese instrumento. El saxofón es un instrumento que tiene un registro de volumen muy amplio. Por lo tanto no es necesario tocar más p de lo que se pide la música para no tapar a otro instrumento. Para mí esto me permite expresarme más libremente. Además este instrumento es capaz de hacer varios efectos sonoros y eso permite crear sonoridades nuevas conjuntamente con el piano.

Con Wasei Duo buscábamos un repertorio nuevo y a la vez agradable de oír. Estrenamos muchas obras durante el tiempo que funcionaba el grupo. Empezaron a contactar con nosotros los compositores, interesados en las grabaciones que íbamos publicando, para que estrenemos sus obras. Pero lamentablemente este proyecto no pudo durar mucho tiempo.

CJ: Vemos que eres una persona polifacética y con muchas capacidades. No sólo eres intérprete de piano, sino profesora, repertorista, investigadora, pianista acompañante, intérprete de japonés… De todas las tareas que sabes realizar, ¿con cuál te quedas? ¿Cuál es para ti tu trabajo predilecto?

KM: Como ya vengo expresando desde el principio, me encanta hacer la música en grupo, es decir música de cámara. Pero no me importa que sea con profesionales o alumnos sobre todo los del grado superior. A estos niveles no siempre tocan peor los alumnos que los profesionales. Es casi al revés, los alumnos de superior se dedican a estudiar su instrumento todo el día y son más activos, al menos técnicamente. Por supuesto los profesionales que se dedican a interpretar en los conciertos son de otra categoría. En todo caso me fascina interpretar con los músicos ya sea como una clase o como un concierto y cuando me siento muy conectada con el/los músico/s del grupo obtengo una felicidad inmensa. El ser intérprete de idiomas es una experiencia que me ha tocado realmente como una casualidad. No me he planteado dedicarme a ello de momento. No obstante las experiencias en MOSMA han sido tan gratificantes y me sentí tan aceptada que no me importaría ampliar esa faceta si surge la oportunidad. Así que nunca sabe, dentro de 5 años podría estar diciendo que mi trabajo predilecto sea intérprete de idiomas, ja ja ja.

CJ: Dada tu profunda y larga relación con nuestro país, España, ¿podrías contarnos por qué decidiste estudiar aquí y qué te hizo seguir trabajando en nuestra tierra? Como japonesa que eres, nos resultan muy interesantes profesionales como tú, que aúnan la cultura nipona con la occidental y en concreto con la nuestra.

KM: La historia de decidirme a venir a España para perfeccionar, ya lo conté al principio, así que no voy a repetirme. Sin embargo me gustaría contar que al principio noté muchos choques culturales aquí como la puntualidad o informalidad. Aquí si alguien dice que me llamaría al día siguiente, lo único seguro es que no lo va a hacer al día siguiente, puede que nunca o puede que una semana más tarde. Y el argumento es que ellos no son máquinas y surgen cambios de planes. También me pasó varias veces que una persona que consideraba muy amiga se alejaba de repente sin aparente razón y por supuesto sin ninguna explicación. Muchas veces después de algún corto tiempo sin comunicarnos y por lo tanto era imposible que les hubiera molestado algo.

Al principio me costó entenderlo aunque después me di cuenta de que no todos los españoles son iguales. Precisamente aquí cada uno actúa y opina muy independientemente. Y eso es la verdadera cultura española. La cuestión es encontrar a las personas con quienes realmente te sientes a gusto. Sobre la música, aparentemente la japonesa y española son muy diferentes. Según mi opinión, la cultura oriental se dirige hacia el interior y la occidental hacia el exterior. Es decir la cultura oriental tiende a profundizar en interior de la mente pero no aprecia demostrarlo públicamente. Más bien, quién tiene profundidad mental expresa de forma implícita y el receptor lo tiene que entender desde su propio interior. En occidente es justo lo contrario. Los actores tienen que expresar al 120 por cien, exagerando todo para que el receptor entienda al 100 por cien. Pero al ser tan opuesto, a veces veo que las dos culturas se encuentran muy cercanas, como si fuera la distancia en una esfera. El flamenco y su arte de exprimir el sentimiento es para mí muy parecido a “Enka”, un tipo de música japonesa popular.

CJ: A colación de la pregunta anterior, ¿tienes algún intérprete o compositor/a nipón, y alguien español/a como referente, o a quien admires mucho?

KM: He venido aquí porque me gustaba la música nacionalista española, como las obras de Albéniz, Granados, Falla o Turina. Como ya he dicho, me gustaba mucho Alicia de Larrocha por su interpretación apasionada. De los compositores actuales me gustan Mario Carro, Hache Costa o Héctor Parra. En cuanto a compositores japoneses me gustan las obras del gran Tōru Takemitsu, Takashi Yoshimatsu o Ryota Ishikawa que tienen una línea de romanticismo contemporáneo. Después de hacer tanta música contemporánea, veo que soy muy romántica en el fondo. Ja, ja.

CJ: Para concluir, nos gustaría que nos contases en qué proyectos te encuentras ahora inmersa, y qué nos depara el futuro relacionado contigo, ¿qué puedes contarnos sobre qué proyectos tienes en mente para el futuro o futuros trabajos? Por supuesto, verte de nuevo en futuras ediciones de MOSMA sería un placer.

KM: Quiero seguir con los proyectos de Erasmus entre varios países europeos, organizando conciertos y actividades musicales. Otra actividad que me encanta es la participación en el Festival de saxofón de la Villa de Teror (Gran Canaria) que ya va siendo costumbre y lo disfruto mucho. En este Festival invitan a profesores de primer nivel para el curso de perfeccionamiento que se celebra cada año en el entorno fantástico de la bellísima villa de Teror con un clima inmejorable. También en años venideros tengo algún proyecto para realizar algunos conciertos en Japón, que también me hace ilusión.

Este curso pasado me han tenido ocupada temas personales y no pude realizar libremente otras actividades. Espero que este curso pueda retomarlas. Me gustaría seguir realizando conciertos con mis apreciados amigos como el saxofonista Andrés Gomis (fundador de Sigma Project) o la flautista Juana Guillem (hasta hace un par de años solista de la Orquesta Nacional de España). Estaría encantada de recibir ofertas de actividades musicales con ellos.

Aunque no pude participar en la edición de este año por lo que he comentado anteriormente, por supuesto me encantaría seguir colaborando con el MOSMA como intérprete de idiomas y si pudiera, también ojalá como música, que es mi profesión principal.

Agradecimientos

Hemos de dar las gracias a la propia Kayoko Morimoto, por su tiempo, y su enorme paciencia y amabilidad a la hora de realizar esta entrevista para nosotros, ya que hubo de hacerse por escrito y a lo largo de varios meses (de ahí que algunas preguntas y temas le resultasen reiterativos); dada la interminable actividad profesional en que se encuentra inmersa actualmente, que haya podido dedicarnos una entrevista tan extensa es de agradecer. Sin más, os dejamos con la propia Morimoto en vídeo, junto al también músico Andrés Gomis, y os recomendamos que otorguéis un vistazo, o, mejor dicho, una escucha, a su interpretación, como prueba de lo que os contamos sobre ella y cómo trabajan en conjunto el piano y otros instrumentos en completa armonía mediante el talento de sus intérpretes.
Ni qué decir tiene, que os recomendamos escuchar a Morimoto en persona en cuanto tengáis ocasión:


Fuentes:

  • Entrevista realizada por: Andrés Domenech Alcaide [CoolJapan.es]
  • Imágenes cedidas por: Kayoko Morimoto, fotografía de Rosa Alonso usada con permiso de Kayoko Morimoto
Bio del autor

Andrés Domenech Alcaide

Doctor en Bellas Artes por la Universidad de Granada, especializado en investigación en videojuegos y Bellas Artes. Gran aficionado por la cultura japonesa y la historia del país nipón. Videojugador desde poco después de aprender a caminar, admiro a creativos como Shigeru Miyamoto, Eiji Aonuma o Hideo Kojima. Uno de mis sueños es el de montar mi propio estudio de videojuegos en España o Japón, y/o colaborar en producciones como jefe de arte o diseñador de personajes.